Se hizo una lectura, por iniciativa de la embajada de España y el Instituto Cervantes, con participación de las embajadas de los países hispano parlantes y de los numerosos aficionados de la propia librería, que tiene un dueño muy salao, que a su vez posee una vieja imprenta en el altillo y edita libros primorosos. Pues bien, entre los muchos lectores estuvo nuestro -porque le queremos- Petros Markaris, que cerró el acto leyendo en griego el final… Ah, porque el libro era «Cien años de soledad», de Gabriel García Márquez. A ver si puedo subiros un par de fotos, porque esto se eterniza.

lectura de markaris

mi foto reglamentaria con el querido petros