El artículo de Olga Rodríguez

9 10 2013

Sobre la forma en que Europa se blinda contra los inmigrantes:

La voluntad de migrar está en nuestro ADN. Hay en el acto de moverse todo un deseo de superación que ha constituido la base de la resistencia del ser humano, la esencia de su supervivencia como especie. Se migra para escapar de la pobreza, de las guerras, de las hambrunas, de catástrofes naturales, pero también para conocer nuevos mundos, para saber, para vivir, para experimentar, para aprender, para prosperar. Así ha sido siempre y así sigue siendo en la actualidad.

La historia de las personas que viajan a otros países sin nada es la gran odisea contemporánea, protagonizada por Marco Polos a los que las experiencias y el conocimiento acumulados en sus trayectos les cambia la mirada y el alma. A lo largo de sus viajes se van adhiriendo a su piel más vivencias de las que nunca tendrán esos hombres occidentales que, encerrados en sus despachos de perspectiva limitada, llevan la batuta de gobiernos y finanzas.

Vale la pena leerlo entero en El Diario.


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6 respuestas a “El artículo de Olga Rodríguez”

9 10 2013
Raúl Fernández Justo (21:20:03) :

“Yapalante”. Suena maravillosamente. Lo del Lampedusa se resume en las palabras( y gestos) del Santo Padre, el papa Francisco( inspirado en San Francisco de Asís-el santo que hizo de la pobreza su “modus vivendi”…¡¡qué ingenuo!!). El caso es que el Jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano calificó de “vergogna”(vergüenza” lo sucedido en la isla de Lampedusa. Vergüenza, cuando su propio estado no admite, ni por error , a uno sólo de estos emigrantes extenuados y al borde de la muerte. Vergüenza cuando se supo que se gastaron 31 millones de euros en “acondicionar” un edificio para que el santo pater se “refugie” en su pobreza y humildad. Resumen visible de la hipocresía dominante en el resto de los gobiernos europeos. Los que llegan son los mejores, los más fuertes, los más osados y valientes que llegan a Europa en busca de un futuro que se les deniega institucionalmente. Y ¿Qué fue de los barcos que denegaron el auxilio a unos náufragos que los vieron tan cerca como inequívocamente?. Pues eso, como a bestias tratan a los seres humanos que huyen de la pobreza. Dios proveerá, si Aquel tuviera a bien existir….Pajarillos del campo…Simplicidades.

9 10 2013
ROSA (22:49:38) :

Los otros que tambien somos nosotros.

Me ha emocionado este artículo, gracias por compartirlo Sra. Torres.

10 10 2013
Lola Fassía (00:22:35) :

Gracias abuelo José y abuela María Juana por tener el valor de emigrar a Marruecos en 1925 con seis hijos – uno de ellos, mi padre-. Ibais huyendo del la miseria.
Allí os nacieron tres generaciones: cuatro hijos más, un montón de nietos y un puñadito de bisnietos.
Gracias a las buenas personas que os acogieron sin conoceros, sin tener nada en común con vosotros más que las ganas de compartir generosidad y sabiduría.
Fuimos felices.
GRACIAS A UNOS Y A OTROS.

10 10 2013
Lola Fassía (00:23:53) :

¡¡¡YAPALANTE!!!

10 10 2013
Aracne (00:40:49) :

¿Quien decía que ya no había lucha de clases, ni proletarios explotados, ni imperialismo, ni alienación, ni fetichismo de la mercancía, que todo eso era antiguo, pasado, que esas categorías eran obsoletas, que hoy reina la democracia, un tanto ajada pero con un buen lifting quedará como nueva.
Bien pues aquí tenemos la traducción real de esa profuna sabiduría política. En Francia, la izquierda en el poder, o sea el sociliberalismo de Hollande y Cía, esta muy preocupada por el ascenso de la ultraderecha representada por Marine Le Pen. La cosa tiene una lógica apabullante.
He aquí los efectos de la secuencia política: socialdemocracia-solcioliberalismo-fascismo:
http://internacional.elpais.com/internacional/2013/10/07/actualidad/1381138090_878144.html

10 10 2013
CBT (09:47:00) :

¿Y por qué la Izquierda no se une? ¿Qué queda de esa izquierda que deseamos, soñamos y por la cual luchamos con ilusión?
Tememos a la dispersión de los votos cuando entran otras formaciones políticas que claman justicia social. Conocemos el acomodo institucional de cualquier ideología política que roza el poder. El liderazgo se diluye ante la cobardía que conlleva la disciplina de los partidos. Y las repetidas consignas ya no casan con la realidad imperante.
O cambiamos el eje democrático de acceso a los poderes de gobierno institucional, o el mortecino auge de nuestras libertades terminará por extinguirse.

Sobre la emigración se pretende que “ojos que no ven corazón que no siente”, pero lo que yo veo es que ojos que ven demasiado ya nos dejan también sin latidos.