Hablan los torturados por “Billy el Niño”

20 09 2013

Memoria y más memoria:

La orden de búsqueda y captura internacional contra cuatro presuntos torturadores del régimen de Franco emitida por la Justicia argentina marca un antes y un después en la lucha contra la impunidad de la dictadura franquista. Los abogados de la querella argentina no dudan en señalar que las órdenes convierten el día de ayer, miércoles, en un día histórico.

Sin embargo, más allá de la lucha global, la actuación de la Justicia argentina adquiere una relevancia especial para las víctimas de los presuntos torturadores. Aquellos que, estando Franco todavía vivo, se jugaron la vida en la lucha por una España democrática y que sufrieron las torturas de los hombres de la dictadura.

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Una respuesta a “Hablan los torturados por “Billy el Niño””

21 09 2013
Raúl Fernández Justo (17:32:36) :

“Billy el niño”.A este mamón habría que hacerle un escrache permanente en el lugar donde transcurre con placidez su jubilación. A éste, y a los otros dos cabrones, habría que señalarlos con el dedo, chiflarles vergonzosamente donde quiera que se encontrasen; en el super…”ahí va ese desgraciado”, en la gasolinera…” ¡¡fuera,fuera!!, en el banco…”cuidado con la cartera, aquí viene un ratero”, en el parque…”al ladrón, al ladrón”. Hacer, sin la violencia que tanto les gusta, de su vida un infierno cotidiano, continuo, implacable. Que su impunidad sea su peor castigo, su mayor tormento. Un reproche masivo y constante por su mera existencia.””¡¡A la cárcel,al la cárcel””-gritarle en el ascensor; ” hiena, hiena” en la misa de once(ésto van a misa fijo); “púdrete, imbécil” con cada compra que haga; “¿qué tengo, doctor?”-“No tienes vergüenza, gilipollas”. Y así día tras día, hora tras hora y en todo momento en que los interfectos se encontasen entre los ciudadanos que no deben tolerar que su convivencia pacífica se vea alterada por estos monstruos. Ojalá y a las víctimas de estas bestias se le pueda resarcir, de alguna manera, todo el dolor y sufrimiento que se les ha causado. Los delitos de lesa humanidad no prescriben jamás; es descorazonador que las autoridades gubernamentales( y judiciales) españolas no lo sepan.