Aquí tenéis el primer parrafico:

Una amiga mía sostiene que no solo está terminando el Estado de Bienestar, sino que nos hallamos en pleno exterminio de la era de la Ilustración, como lo prueba el hecho de que las editoriales de fuste prefieran publicar Cómo ser feliz chupando cada día una ciruela a, por ejemplo, la obra de un filósofo. Si tal aseveración resulta cierta, que no cunda el pánico. Pues los españoles nos encontramos en las mejores condiciones posibles para vivir inmersos en el oscurantismo y, además, disfrutarlo. Es algo que siempre se nos ha dado bien y, hoy en día, más que nunca.

 El resto, en El Diario.