Os dejo mi ‘Perdonen’

7 04 2013

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10 respuestas a “Os dejo mi ‘Perdonen’”

7 04 2013
Lola (18:25:18) :

Magnífico, magnífica.
¡Un abrazo!

7 04 2013
tini (20:47:26) :

Gracias, Maruja. Pensé que no nos lo dejarías y compré el papel…
Bravo por la valentía para decirlo tan clarito.

7 04 2013
Anastasio Álvarez (21:24:56) :

Comienzo por decirle que soy profesor de Lengua, ya jubilado, lo que puede servir para indicar que he vivido los años suficientes como para tener claro que la democracia tan difícilmente alcanzada es un tesoro que no podemos dilapidar.
No le diré que soy admirador incondicional suyo porque mentiría. Sigo sus artículos en EPS y conozco algunas de sus novelas. En unos y en otras encuentro de todo, como en botica: cosas que me gustan y cosas que no tanto. Pero eso es normal.
El pasado 28 de marzo, con motivo de su artículo en el dominical, escribí una carta al Director que, igualmente, remití al Defensor porque la consideraba extensa. No se publicó, lo cual no me preocupa especialmente dado que no era mi propósito principal. Lo que me hizo reflexionar es mi ignorancia acerca de si el periódico suele “derivar” hacia sus colaboradores los escritos alusivos. Por eso, al ver que hoy insiste en el tema, decido dirigirme a usted.
En mi carta manifestaba dos quejas. La primera, menos importante, se refería a esa especie de moda por la que algunas palabras, de pronto, comienzan a aparecer utilizadas como si se tratase de margaritas que florecen en primavera. Ahora, todo el mundo habla de escrache, como si no hacerlo fuese señal de desdoro.
No le hablaré del origen del término ni del momento y motivo por el que, ya hace muchos años, se popularizó en Argentina. Usted sabe bien una cosa y otra. Pretendía dar más valor al hecho de que, en lugar de escrache, no hablásemos de acoso.
Mi segunda queja me parecía de más calado. Lo que, en el fondo, supone el escrache. Para mí, no es sino una manifestación del fracaso de la democracia. Amparándome en textos de Carlos Balmaceda y de Fabricio Moschettoni, ambos localizables en Internet, trataba de defender que, en su aspecto formal, el escrache es una técnica propia de grupos autoritarios y fascistas. La Alemania nazi practicaba el escrache contra judíos, gitanos, homosexuales…; la España franquista empleó el escrache contra los no afectos al régimen…; la actitud de ETA escribiendo amenazas y pintando dianas en las fachadas de las viviendas de quienes no seguían sus criterios eran escrache…; fuera de la política, el acoso de unos furibundos seguidores de un equipo de fútbol ejercen sobre los jugadores de un equipo rival o sobre los del propio si los resultados no acompañan, es escrache.
Usted y yo sabemos quiénes practican ahora el escrache. ¿Quiere decir eso que son fascistas? No. Lo único que defiendo es que la técnica de denuncia lo es. Le doy ahora un dato: tengo dos hijos afectados por la crisis y uno de ellos, directamente amenazado por el peligro de un desahucio.
Aun así, repito que el escrache me parece un síntoma de fracaso de la democracia. Me da igual que sea contra gente del PP que contra políticos del PSOE, que tampoco supieron encarar ni solucionar el problema cuando tuvieron el poder. ¿Hay razones en nuestro país para la protesta? Sin duda, sí. ¿Hay culpables a los que se les debe exigir responsabilidades por su pésima gestión? Sin duda, sí. ¿Es lícito que se los ponga públicamente en evidencia y que se denuncien sus nada éticas conductas? Sin duda, sí. Pero creo para eso están los medios de comunicación y el castigo que los ciudadanos pueden aplicar en las urnas. Huelgas y manifestaciones son también derechos del ciudadano. Pero me pregunto más: ¿no tiene recursos la democracia para corregir sus errores? Eso requeriría una seria meditación.
De su artículo no me molestó la reivindicación de la protesta. La comparto. Por mi situación personal, la de uno de mis hijos, no puedo callarme ante la lacra de los desahucios. Por la que fue mi profesión, no puedo callar ante los recortes en educación. Y podría seguir. De su artículo me molestaron, o mejor, me asustaron, dos palabras que vertía no sé si consciente o inconscientemente: violencia y venganza. Me pareció, cuando las leí, que eso era un camino peligroso.
Hoy he leído en El País un artículo de Gregorio Marañón Barón de Lis, “¿Acosos o escraches”. Creo que coincide con muchas cosas de las que yo quería decir cuando escribí la carta a la que aludía al comienzo. Y eso me ha impulsado a dirigirme directamente a usted.
Perdone la extensión de mi escrito y reciba un saludo
Anastasio Álvarez Martín
Málaga

8 04 2013
Javier (07:22:05) :

Más cosas sobre la dilapidación de la democracia o, mejor dicho, lapidación de la democracia. Como poner el abucheo en su contexto o contesto.
Caso Eurocapital
http://bit.ly/ZIGmEF
Informe Foessa: Una sociedad fracturada
http://bit.ly/17mdycT
Y vuelve Bankia, ayudas públicas y representantes políticos
http://bit.ly/14fZX6L
Algunas consecuencias
http://bit.ly/17mdObS
Unas cuantas razones para el abucheo
http://bit.ly/ZIGPH1

8 04 2013
antonioR (14:16:35) :

Muy buena su carta señor Alvarez Martin,hay una pequeña diferencia entre el acoso de un nazi-fascista como lo hicieron y lo siguen haciendo en este mundo y los escraches,en estos solo hay un señalamiento ante el vecindario de quien mora a su vera no es el simpático vecino de los buenos dias,,sino un responsable de muchas de las violencias que sufren los ciudadanos,por que no me negará que lo que están viviendo sus hijos no es una pura violencia contra ciudadanos que desde ya y aqui considero que son honorables ciudadanos vapuleados por los intereses que representan esos otros ciudadanos elegidos,-es verdad por la población-pero que de últimas esos votantes hacen el papel del pato de la boda,por todo ello,además de los resquicios que nos brinde el estado de derecho-manipulado tambien-a quejarnos,está el escrache o la no existencia del mismo como le pasó al Sr.Feijo que estaba medio cuerpo de policía y ningun escrachador,parte del sainete nacional.y no comparemos el paseillo,el aceite de ricino,los rapes de pelo a las mujeres en la posguerra en Talavera de la Reina,las violaciones en masa y la destrucción de los negocios de los judios en Alemania con los escraches habidos en Argentina,donde a fecha de hoy,no ha habido ni una sola muerte por venganza de ningun familiar de un muerto o desaparecido en manos de la junta militar y sus complices y hasta un escrache a Videla donde pintaron las ventanas con pintura roja estando en un creo ,5º piso,cuando lo tenian a tiro de piedra para una pedrada y sin embargo la acción no iba por el lado que usted intenta comparar o así lo he entendido.

8 04 2013
BENJAMIN (18:13:01) :

Es posible -antonioR- que me una al Sr. Alvarez Martín, no solo la edad, también la proximidad geográfica y por supuesto, algunas de sus exposiciones. Salvando como es debido, las diferencias de todos los ejemplos explicados, es indudable que se debe de tener mucho cuidado cuando se emprende una nueva forma de protesta, no debemos olvidar aquello de “dejas un cabo suelto y se convierte en general”. No dudo en absoluto de las buenas intenciones de los grupos que han emprendido la nueva forma -¿se le puede llamar ‘presión’?- hacia los -mal denominados políticos- con el ánimo de que tomen conciencia de una realidad que conocen perfectamente.

La cuestión está en que el peligro de ‘un cabo suelto’ siempre debería estar en mente. Solo es necesario que uno de los presentes tenga la funesta idea de lanzar cualquier tipo de objeto hacia una ventana. No quiero pensar en absoluto la repercusión que ello puede tener en la nutrida prensa de la caverna. Es lo que necesita el gobierno para justificarse.

Ya que se ha cometido el error de colocar a ésta tropa en la cúspide del poder de estado y con todos los ases en la mano, no queda más remedio que esperar a que vayan llegando las opciones municipales, autonómicas y generales, para bajarlos del pedestal. Pero por mucho tiempo. Si es que llegamos vivos.

8 04 2013
Raúl Fernández μόλις (21:48:13) :

Sin violencia, sin acoso excesivo;como una muestra de disconformidad hacia una política destructiva(las víctimas de los deshaucios, tal y como se llevan a cabo ahora,se arruinan de por vida) el escrache tiene su razón de ser al suplir los cauces “democraticos” que, amén de su probada ineficacia, no resuelven nada. Una ley de 1909 es lo más antidemocrático que puede haber en el derecho positivo español. Escrache sí,para que tomen buena nota los políticos encargados de tomar las medidas más justas y acordes con la realidad.

8 04 2013
antonioR (22:32:37) :

Tienes razón Benjamín,pero en general,cuando en alguna manifestación veo a un superrevolucionario,mis ojos y mi mente visualizan a un poli de paisano,digamos un sentido de alerta,de hecho lo vimos estos tiempos pasados rompiendo movilizaciones y los polis de la porra empleandose a fondo,con profesionalidad meridiana.es verdad que hay que andar con cuidado,la caverna es lo que es.ni se corta ni se cortará tanto en exabruptos como matando (desde 1995 han habido muchas muertes de luchadores antifascistas y del común de la población por cuestiones de raza o politica en manos de fascistas que fueron condenados como simples homicidios y donde los jueces y los tribunales no mentaron la condición política o fascista de esos asesinos,y que yo sepa,fueron en mayor cantidad en número que los muertos asesinados por etarras.,nada nuevo de lo que podamos sorprendernos.

9 04 2013
Raúl Fernández μόλις (02:43:11) :

Javier: Gracias por tus enlaces(clarificadores,reveladores y muy significativos). Piezas que componen el mosaico de la realidad española.

9 04 2013
Carmen O (21:28:36) :

Lo acabo de leer, ERES LO MAS!