Unas dudas más que razonables

24 09 2013

Isaac Rosa. Una hipótesis y una pregunta:

Imaginemos por un momento que el rey no sale vivo de la clínica Quirón. No parece probable, vale, nos han dicho que solo es una operación de cadera, cuya tasa de mortalidad imaginamos muy baja (aunque si pregunto al doctor Google, no sé qué pensar). Pero por experiencia propia sé que cuando uno se tumba en un quirófano está a merced de complicaciones e imprevistos, y hablamos de un paciente de edad avanzada y con muchos costurones ya en el cuerpo.

Así que la pregunta es: ¿y si el rey muere en el quirófano? Les propongo un ejercicio de política ficción, sin morbo ni ensañamiento con el enfermo, solo para anticipar un escenario que es poco probable, pero no imposible. Tampoco le deseo la muerte a Juan Carlos de Borbón, por mucho que desee el fin de su reinado. Aclarado lo anterior, ¿me acompañan en este ejercicio de ficción política?

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3 respuestas a “Unas dudas más que razonables”

24 09 2013
ignacio (10:44:58) :

Yo propongo a Marhuenda … (siempre como ejercicio de ficción política)

24 09 2013
Anna (18:51:44) :

Ejercicio de imaginación: política ficción.
Trás el entierro y decretada semana y media de luto oficial, oficioso duelo.
Trás viajes relámpagos, reuniones privadas, comparecencias del heredero Felipe, documentales vitales de Juan Carlos, coloquios mesurados por las respectivas editoriales…irrumpió el silencio.
La mayoría silenciosa, salió a la calle.
Sólo alcancé a leer: No.
El resto ya imaginarán…Los partidos republicanos a un lado, los federalistas y Nacionales a otro…Referendum con un plateamiento como el que tuvo antaño Juan Carlos.

24 09 2013
Raúl Fernández Justo (21:59:11) :

La improvisación, la falta de previsión y la chapuza campearán a sus anchas en días tan inciertos. La ceremonia de Coronación, no prevista en la Constitución, se celebrará en no se sabe qué lugar y fecha después del ingreso del regio cadáver en el pudridero del Escorial. La ceremonia religiosa, de corte católico apostólico y romano, será lo más llamativo en el entierro de un jefe de estado laico y aconfesional. El nuevo monarca se dirigirá a la nación,papel en mano, pidiendo un apoyo a sus súbditos que, en el mejor de los casos, ya no tendrá. El desconcierto y el pasmo serán continuos hasta que ,de pronto…..