Os dejo mi primer parrafito del artículo de hoy:

Confieso que no me extraña el fervor mostrado por Pablo Iglesias hacia el discurso desgranado por el papa en la cosa europea. No se lo achaco, como hacen otros, malintencionadamente, a un afán de sumar votos, vengan de donde vengan. Es otra cosa. P.I. pertenece a una generación que no sufrió los rigores de la jerarquía eclesiástica, colegios mediante, durante la dictadura, ni fue llevado a rastras al Congreso Eucarístico del 52. El suyo es un mundo mucho más soft, que guarda en su bien dispuesto corazón un hueco hasta para Jorge Verstrynge. No tiene, como es natural, otra memoria que la propia. Algunos dirían que está a medio cocer. Yo, no. Es lo que hay. Lo que hemos criado: en el mejor de los casos.

 Entero, en eldiario.es