Apuntes

6 09 2014

Ruinas de Baalbek, templo de Baco.

Hay un momento en la mañana en que me prepararía un tercer café, y entonces tengo que decirme: ya llevas dos, y eran dobles, es decir, cuatro. Y me freno.  Entonces me pongo a pensar en todos los frenazos que el cuerpo va imponiendo. El más evidente, el de los huesos. Los míos pagan cada vez más caro el precio de moverme de un lado para otro, de una ciudad a otra, de una amistad a la siguiente. Y hoy mismo, después de una semana de reposo obligado por rodilla manifiestamente fatigada, vuelan por mi mente imágenes de otros lugares por los que paseé, después de mis múltiples caídas y accidentes óseos, con prótesis en una o en las dos piernas, con yeso, con rodilleras, con una o con dos muletas. Y me echo a reír mientras me recuerdo tanteando con la muleta derecha, buscando un cruce amable en una ajetreada avenida cairota, buscando un tío al que pegarme, con el que protegerme, porque una mujer mayor y con muletas no amilana precisamente a los conductores: está amortizada. Me veo llegar al aeropuerto de El Cairo en silla de ruedas, tratada con enorme consideración y, en el momento de ponerme en pie para recorrer por mí misma el ya despejado camino, caer de nuevo debido a la diligencia de un empleado, que arrojó delante de mis pies un cubo de agua jabonosa. Esa maldita afición oriental a baldear para fregar… Al menos, esa vez arrastré conmigo a una azafata de tierra, empañuelada y con gorra de visera, que pretendía ayudarme.

Pero hubo aquella ocasión, en las ruinas de Baalbek, en que pasé de piedrón en piedrón, saltado casi, a los pies del templo de Baco, y aquella otra en que caminé completamente a oscuras, por una calle de Beirut, gritando una crónica por un teléfono móvil de aquellos de antes, enorme, y sin tropezar.

Hay recuerdos que crecen y se embellecen a mayor velocidad de la que usan los cartílagos para desgastarse.


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10 respuestas a “Apuntes”

6 09 2014
Carmen O (11:32:33) :

Ay, ay! En fin, tu siempre te levantas Maruja. Un abrazo fuerte.

6 09 2014
Ovidio Parades (12:09:33) :

Como ya comenté en otras ocasiones aquí mismo, me encantan estas entradas del blog. No las dejes, please. Un beso.

6 09 2014
celia (12:56:46) :

Pues mientras duele, ¡a los recuerdos! pero siempre se mejora , Maruja, lo sabes. Me recuerdo niña casi y con dolor de espalda ya. Ahora estoy mejor que a los cuarenta. Gimnasia, yoga, y quizás, algo para las osteoporosis y ….a seguir cuando y cómo se pueda.

Salud para tod@s, hermosas. Y gracias a Raúl que me hace recordar ese Méjico ( también dolorido, ¿no?). al que miraban tantos perdedores de la guerra…….

6 09 2014
Lina García (19:00:58) :

Precioso.

6 09 2014
ines (22:34:24) :

Por fin le das un toque más cálido a tu blog. Antes te tenía también como ‘amiga’ en fb pero eliminé mi cuenta y perdí tus updates más personales. Twitter está bien para informarse, pero es más frío en el plano personal. Gracias por cuidar a los que te echamos de menos y te tenemos en cuenta aún sin conocerte y no te pongas tan apocalíptica que a ti aún te queda cera, cartílagos no sé, pero chispa para encender mucha.

7 09 2014
mari carmen (09:38:30) :

¡Un placer leerte! tenemos algo en común el café y el remordimiento de conciencia por tomar más del que debemos, ¡ains los años que antes no pensábamos en nada! me encantan éstos escritos y he tardado tiempo en encontrarte pero ya no te pienso dejar de leer. Un abrazo

8 09 2014
Beatriz (16:18:07) :

Gracias por tu blog! tus novelas, aquellas cronicas del Pais! A mi tambien me fallan las piernas, pero que nos quiten lo bailado y andado. Me gustaria volver a Baalbek!

9 09 2014
rosa torres (11:45:52) :

cabrona gravedad y cabrón desgaste de nuestras articulaciones que hacen que nuestro cuerpo deje de obedecer a nuestra cabeza. En la medida de lo posible, seguiremos adelante, con muletas, andador o cualquier artilugio que nos permita avanzar y movernos.
Tú sigue contándonos, siempre tendrás qué.

10 09 2014
Raúl Fernández Justo (18:17:21) :

Como aquel anuncio de Kodak que rezaba que recordar es volver a vivir.Así se presenta esta delicia de apuntes.No es con nostalgia; es con la presencia viva del recuerdo como culmina el proceso recordatorio; con el humor de las anécdotas y con la sordina de una mueca en la boca al rememorar los tan buenos recuerdos. Los cartílagos no ganan la batalla a la hora de evocar los tiempos pasados; gana la sanitización que produce traerlos al aquí y ahora.Lo vívidos con que se aparecen(como un ayer mismo) es la ganancia que se obtiene en este juego.Bien por ti Maruja.

10 09 2014
Raúl Fernández Justo (23:58:42) :

Un saludo Celia.Soy del México Viejo, del que se extingue y ya sucumbe a una modernidad que lo está destrozando…