Así empieza mi artículo de hoy:

La semana empezó en tono festivo. Ese nombramiento de Soraya como rastreator de los símbolos patrios, con los consiguientes cuadros flamencos imaginativos que tal iniciativa gubernamental sugirió, nos depararon momentos deliciosos entre los tuiteros que no suelen regatear su ingenio. Sin embargo, pronto hemos entrado en el torbellino habitual, y bipolar, que arrastra a los medios hacia el gran tema catatónico: la cuestión catalana y la cuestión española. Enredando y malmetiendo en la mayoría de los casos, los medios, más que ayudando a clarificar. Petrificando.

Que, como sabéis, continúa en eldiario.es