Ana María Moix recibirá hoy la despedida y el homenaje de sus seres queridos en el auditorio del tanatorio de Les Corts. Hablaremos varios. El recordatorio, que ha diseñado el artista Francesc Marin Polop, uno de sus amigos, es sencillo como ella lo era, y lleva un verso, una frase de su libro de poemas Baladas del dulce Jim: «Y un solo de trompeta en la calle oscura al final del día». Es un acto abierto.