Aquí tenéis el inicio de mi artículo de hoy:

Si de aquí al domingo no encontráis nada mejor que hacer para superar el tedio de los últimos días de campaña electoral, os propongo que imaginéis la escena en que los asesores de Arias Cañete, supuestamente, se encierran con él antes de cada intervención pública, y tratan de sofronizarle para que olvide al avasallador nato que lleva dentro, y fuera. Eso tiene que ser mejor que cualquier Woody Allen.

El resto, como de costumbre, en eldiario.es