Muy buenas, gente. Primer párrafo de mi artículo de hoy:

Nunca había resultado tan aterrador como ahora el vértigo ante la pantalla en blanco, pues inevitablemente la comentarista, que no puede dejar a un lado los hechos consuetudinarios que acontecen en la rúa, va a tener que elegir entre mierdas para rellenar su espacio. Ah, aquellos tiempos en que te ibas de viaje y contabas cuán lindas se mecen las palmeras a orillas del Nilo, sin que ello supusiera un desperdicio para el bien común. Por no hablar de las autocomidas de ombligo, que daban para tanta lírica.

 Ya sabéis que el resto, como cada jueves, se halla en eldiario.es