Que empieza así:

La vida es peligrosa. Decía Albert Einstein que lo es, no “por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa”. No me podría hoy identificar más con la frase de alguien que, desde su intelecto superior, es capaz de discurrir algo tan práctico y que nos concierne a todos.

Sigue, en El Diario.