Por si queréis leer mi colu de hoy:

Dar ejemplo de crueldad sin fisuras es, para ellos, dar ejemplo de unidad. No son de los míos. Allí donde nosotros vemos gente que huye, con el hambre mordiendo sus talones, ellos ven hordas invasoras y les oponen cuchillas y otros criminales métodos de rechazo. No son de los míos. Sienten mayor consideración por la fiesta de los toros que por los derechos de la mujer. No son de los míos. Cuando se nos encoge el corazón porque se ha decretado una guerra que arrasará un país que nada nos ha hecho, ellos se ríen y aplauden. No son de los míos. Cuando se dicta una sentencia que persigue a un dictador o un genocida extranjero, y nosotros nos sentimos orgullosos de disponer de una jurisdicción universal, ellos se escandalizan y se apresuran a corregir tal osadía. No son de los míos.

El resto, como cada jueves, en El Diario