Aquí tenéis el primer párrafo.

Imaginad, por un momento, que el 20D se produce la magia de las urnas honrándose a sí mismas y redistribuyendo el poder de tal manera que nunca más sea absoluto para nadie, y que unos y otros tengan que pactar y vigilarse y pactar y vigilarse hasta que la ciudadanía, puesta en pie, reciba el buen gobierno debido.

 Entero, en eldiario.es