En la muerte de Concha Caballero

21 01 2015

No tenía idea de que estaba gravemente enferma, aunque me faltaba su voz, amablemente indignada, resuelta en opiniones inteligentes, en las tertulias de la SER que frecuentaba. A quienes no la conocisteis os digo que naveguéis por las páginas de El País en las que dejó su huella: aquí os dejo uno de sus artículos.


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4 respuestas a “En la muerte de Concha Caballero”

21 01 2015
Lola MU (11:04:15) :

Querida Maruja: escribo este comentario desde la sala de profesores de mi instituto; estoy de guardia y no ha faltado ningún profesor así que tengo un rato para corregir, preparar, escribir o leer. Me dedico a esto último y visito tu blog, pincho el enlace y leo ese artículo de Concha. Estoy conmovida. Desde siempre – muchos años ya – , cada mañana escucho la cadena SER mientras voy a trabajar; hoy Pepa Bueno nos ha dado la triste noticia.
Por cierto: a veintiuno de enero de 2015, en mi centro de la periferia de Madrid, la situación es muy similar a la que ella describe en su artículo de 2013. Es muy triste también.
Un abrazo.

21 01 2015
Lola Fassía (15:41:58) :

Mente lúcida.
Persona inteligente, sensible y culta.
Otro bombón que se nos ha ido.
Sus análisis de la actualidad son MAGNÍFICOS -cf. “Malditos sean”, “O que necesitas es amor”, “No más azúcar, por favor”, “Princesas y campeones”, por ejemplo-.

Descanse en Paz.

22 01 2015
CBT (10:15:13) :

Sigo desconsolada por la noticia de la muerte de Concha Caballero. La admiraba y la apreciaba profundamente, Yo tampoco conocía la gravedad de la enfermedad que padecía y ayer me sorprendió y entristeció de una manera brutal. Dediqué mi tiempo a poner en mi FB todo lo que me fue saliendo al paso para compartir su pérdida.
Gracias Maruja coincido en tu apreciación sobre cómo tenía esa tono para mostrar sus enojos: con su “voz amablemente indignada”…

25 01 2015
hester (12:31:42) :

Los que la conocimos la echamos de menos y no sólo por sus escritos.Hay más .Saber que en la enseñanza, en la política -aunque permenecía alejada hace un tiempo-y sus alrededores hay personas como Concha,tranquiliza.El mundo da un poco menos miedo cuando sabemos que están.De ahí, creo yo , ese poso de orfandad que nos deja su ausencia.Era muy necesaria,sois muy necesarias en estos tiempos,porque al abrigo de vuestras alas tal vez volvamos a intentar volar.