Os dejo el inicio de mi artñiculo de hoy:

Hoy tengo que confesar a la querida parroquia que sufro uno de los males transitorios -espero- más feroces que pueden atacar a un o una columnista: el arrasado de neurona por invasión de tema chorra, pero omnipresente, a la par que ingrávido. También llamado obstrucción de colu.

De veras, gente, estoy poseída, pero con muchas eses. Posssseída.

Entero, en el eldiario.es