Aquí os dejo un fragmentico de mi artículo de hoy:

No hay que desesperar. Si algo bueno nos está ocurriendo, en estos días y noches, y ocurren muchas cosas que no están nada mal, es que el país entero se ha convertido en una inmensa ágora formada por muchas corralas, con un trasiego de intercambios y de peroratas que no sólo ponen a prueba nuestra paciencia: les retratan a todos y cada uno de los participantes. Nos retratan, también.

Entero, lo encontraréis en eldiario.es