Sobre idiotas útiles

19 01 2015

Habla una mujer, Zineb El Rhazoui.


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9 respuestas a “Sobre idiotas útiles”

19 01 2015
Raúl Fernández justo (20:26:20) :

Completamente acuerdo con la autora. Es más, yo añadiría que ¡que más quisieran los fanáticos(de cualquier pelaje) que para criticarlos uno se interesara en los dogmas y predicamentos de sus respectivas religiones! Si se parte de una premisa existencial tan rotunda como que ningún dios existe sería absurdo y contraproducente informarse o estudiar a fondo(para “poderlas criticar”) cualesquiera de ellas. La mofa, el escarnio, la caricaturización forman parte del sentido del humor(la más loable muestra de inteligencia). Si reírse de uno mismo es el primer paso¡ qué no será hacerlo de todo lo demás!(incluidos profetas, mesías, crucificados ,redentores, salvadores, fetiches, dalaies, tótems, golems, ropas de marca, refrescos,papas, mulanes…).La libertad de expresión es innegociable(aunque se haya vivido en el contexto religioso más opresivo).

19 01 2015
Walter Sobchak (22:57:34) :

Totalmente de acuerdo con lo que dice Zineb El Rhazoui. Podríamos discrepar, o no, en lo que no dice.

El mundo académico es un buen barómetro tanto del ideario como de los resortes del autoengaño. Sé cómo se expresan muchos franceses de origen europeo cuando creen estar en confianza y hablan sobre magrebíes, negros, asiáticos, o incluso españoles con la excusa de que yo era catalán. Hay muchos, afortunadamente, que son todo lo contrario. Vaya por delante que querer evitar los ghettos y poner cotas al número de inmigrantes, a las mezquitas, a los niqab y los minaretes con altavoces balando al horizonte no es racista ni xenófobo, es de sentido común. Lo digo para que nadie confunda mis términos.

Cosas que observé, tanto entre gente culta como en la que no lo era:
– la transversalidad del racismo. Desde los votantes de Villiers y Le Pen hasta los supuestos comunistas que exhibían sus credenciales ideológicas por doquier.
– en la crítica al inmigrante casi nunca se mencionaba la religión en primer lugar, sino como elemento accesorio ya entrada la conversación. Señal que casi nunca importaba.
– los franceses árabes y negros con quien hablaba se quejaban, sin excepción, de que se les hacía la vida imposible a todos los niveles: laboral, social (es probablemente el único país de Europa Occidental donde negarles la entrada en restaurantes y en locales nocturnos todavía se hace mucho y se penaliza muy poco) y, sorprendentemente, académico. En ningún momento importaba, repito, si eran musulmanes o no.
– la falta de autocrítica. Cuando se trata de defender el “mainstream” cultural y político francés, aunque sea desde la falsa subversión como Houellebecq, a cualquiera le llaman filósofo o “intelectual” con tal que escriba sin faltas de ortografía. En cambio, Abel Ferrara tuvo que estrenar “Welcome to New York” (su crítica a DSK y a toda la clase política francesa) en Video on Demand porque ningún cine se la estrenaba a causa de los boicots y presiones. Hace un año Hollande fue el único mandatario europeo que insistía en ayudar con Obama a la oposición siria, llena de la clase de gente que corta cuellos y mata a caricaturistas. En lugar de dedicarle una portada satírica a la imbecilidad de Hollande, Charlie Hebdo tenía encargos más urgentes como dibujar a una ministra negra como si fuera una mona, por ejemplo. La primera vez que una película francesa abordó la masacre de 1961 tuvo que ser un director austríaco quien la rodara, 45 años más tarde. La película autobiográfica de Louis Malle daba a entender poco menos que los colaboracionistas eran una exigua minoría en las provincias francesas cuando todos los datos apuntan en sentido contrario. Las escuelas enseñan el Holocausto pero no la Guerra de Argelia que costó un millón y medio de muertes. Un largo etcétera.

Yo desconozco las vivencias de la Sra. Rl Rhazoui en Francia, si es que ha vivido allí. Pero mi impresión general es que el Islam es en demasiados casos la excusa políticamente correcta que esconde el miedo de la clase media francesa a tener que tratar de tú a tú y competir (o compartir) en igualdad de condiciones con el inmigrante de origen no europeo.

Si el producto “Francia” se les hubiera vendido a los inmigrantes de forma no atractiva pero al menos aceptable, y si hubieran tenido acceso a esa educación de calidad que sabe proporcionar Francia cuando se lo propone, el Islam, radical o no, no sería la identidad aglutinante de los habitantes asqueados. Lo sería incluso menos en Francia que en el resto de Europa. Y los imanes estarían trabajando horas extra para lavarle el cerebro a una mínima fracción de sus acólitos actuales. Pero si naces en un país donde te tratan como una mierda, buscarás un refugio aunque sea bajo una categoría paraguas que aglutine a otros colectivos. Y toda forma de fascismo (islamismo incluído) usa la necesidad del marginado de sentirse parte de una entidad superior. Me parece que no estoy diciendo nada nuevo.

Cuando los franceses se proponen asimilar a alguien son los mejores del mundo. Si en pocas generaciones pudieron eliminar del mapa la cultura y la lengua occitana que ocupaba la mitad del país, y han relegado el bretón a los cómics de Astérix y el catalán a un patois que hablan cuatro gatos, deberían haber podido asimilar a una comunidad cuya primera generación no sólo aceptaba sino que incluso quería ser francesa. Estoy seguro que si hubieran sido bosnios en lugar de africanos el trabajo ya estaría hecho.

Lo cual nos lleva a Charlie Hebdo. Nadie con dos dedos de frente discute la libertad de sus dibujantes de cachondearse de lo que les diera la gana. Pero cuando una publicación sólo ridiculiza a la religión de los segmentos marginados de una sociedad tan segregada, sólo se mofa de la religión aún mayoritaria en Francia en cantidades homeopáticas y no le toca ni un pelo ni al judaísmo como religión (abundan las portadas sobre Mahoma y los egipcios acribillado por las balas pero nadie se mofa de la circuncisión por ejemplo) ni a la élite política y social francesa, lo que la gente de los “banlieues” percibe es que el insulto va dirigido a ellos. Es un mensaje claro aunque vaya disfrazado de una muy loable laicidad. No justifica lo que ocurrió el día 7, pero ayuda a entender por ejemplo que los niños de las escuelas del extrarradio se saltaran el minuto de silencio días después.

Y ya para terminar, pienso que no debemos idealizar las raíces ideológicas de esta publicación. El Mayo del 68, y esto se ha dicho ya muchas veces, no era una subversión ni una revolución; no fue más que un rito iniciático de la juventud burguesa parisina como paso previo a su ingreso en la función pública y en los consejos de administración de las multinacionales. Así como los indios Satere-Mawe de Brazil obligan a sus adolescentes a dejarse picar por miles de hormigas venenosas como paso a la edad adulta, los adolescentes de la Sorbona tenían que leer a Marcuse y tirarle piedras a la policía antes de ser parlamentarios o ejecutivos de empresa. Sous les pavés la plage. Charlie Hebdo es deudora de esa tradición y parte indisociable del mismo sentimiento de clase que “Le Figaro” y su subversión, por tanto, es superficial. Dicen sus defensores que es un fenómeno exclusivamente francés y que su humor puede ser difícil de entender para los foráneos, y tienen razón pero no por los motivos que quisieran.

En definitiva los franceses no han sido colectivamente lo suficientemente inteligentes para afrontar este problema, a pesar de que llevan más de medio siglo pudiendo hacerlo. Están como están porque han querido. El problema es global pero los que tienen menos opciones de resolverlo son ellos, y no deberíamos considerarlos modelos de nada.

Puedo estar equivocado, obviamente.

20 01 2015
Lola Fassía (00:13:17) :

Aaay… que a esta chiquilla me la van a torturar y a asesinar…
Una valiente, muy valiente.

GRACIAS, Maruja.

ABRAZOS,

Lola.

21 01 2015
Aracne (03:35:05) :

La libre expresión de las diversas formas del humor (la mofa, el escarnio, etc,) cuando es dirigido contra el poderoso es una gloria, pero dirigido contra el débil sería sarcasmo y entraría en el capítulo de la libertad de opresión.
Con la venía de Agustín García Calvo:
LIBERTAD DE EXPRESIÓN
Libre te quiero
como arroyo que brinca
de peña en peña
PERO no mía,
PERO no mía
ni de Dios, ni de nadie
ni tuya siquiera.
Que hay un humor que mata,
amada mía
PERO no mía…

Si todo está permitido ¿dónde queda la libertad de expresión y la “parrhesía?

21 01 2015
21 01 2015
Aurora (21:41:25) :

Para navegantes no suficientemente informados, Zineb el Rhazoui trabaja en el consejo de redacción de Charlie Hebdo. El pasado 7 de enero estaba de vacaciones en Marruecos y el imbécil que se llevó a Elsa por delante probablemente lo hizo pensando que mataba a el Rhazoui. Si no estoy mal informado, para poder contratarla hubo que acordar primero una bajada de sueldo de todos los demás, Charb incluido, porque el dinero no llegaba.

Dejo aquí un artículo suyo publicado en Le monde solo dos días después de la masacre, en francés:

http://www.lemonde.fr/societe/article/2015/01/09/zineb-el-rhazoui-de-charlie-hebdo-il-arrivait-que-l-on-dise-aux-collegues-je-vous-aime_4552554_3224.html?xtmc=zineb&xtcr=10

22 01 2015
Walter Sobchak (13:19:52) :

Zineb el Rhazoui trabaja en el consejo de redacción de CH (gracias por la aclaración) pero eso no invalida nada de lo que he dicho. Si acaso, lo refuerza.

23 01 2015
CBT (10:46:18) :

Gracias, ‘mister Walter’ por darnos su parecer sobre cómo ve el problema de integración, orden y concierto de los conflictivo temas que nos ocupa: La libertad de expresión y la inmigración.

Sin matices, su exposición me ha gustado y estoy de acuerdo con lo que dice, pero en el resultado de cómo abordar y vivir la mezcla de culturas estamos todos implicados, no sólo los gobernantes de los países y eso nos lo tenemos que hacer mirar.

23 01 2015
Walter Sobchak (15:30:39) :

CBT: “pero en el resultado de cómo abordar y vivir la mezcla de culturas estamos todos implicados, no sólo los gobernantes de los países y eso nos lo tenemos que hacer mirar”

Totalmente de acuerdo!