Soy Diana

14 01 2012

Que dice la jefa que la perdonéis pero está corrigiendo la primera mitad del libro. Yo me voy con ella, que me tiene preparada, para cuando termine, un capítulo en el que me siento como Catalina de Rusia. Besitos.



Aquí, Diana

3 12 2011

Jo, qué aburrimiento. He pasado los días del catarro de la jefa sin moverme de su cabeza, que entre el ibuprofeno y el paracetamol más las leches calientes con whisky de la noche, estaba como un caldero. Naturalmente estoy instándola a que continúe mis aventuras, pues, aunque sólo tiene escritas 40 páginas, ya han sucedido un montón de cosas. O, más bien, se ha abierto un montón de posibilidades a que sucedan cosas, y a que haya diversos motivos y culpables para lo que sucedió en el pasado -hace un año de eso cuando empieza la acción.

Sé que me va a situar en Asuán en cuanto vuelva a arrancar, lo cual la conmino para que lo haga hoy mismo, no importa el estado de su trancazo: aquí dentro de su cerebro hace mucho calor. Claro que en Asuán… Pero, por lo menos, allí disfrutaré de aire libre, y parece que la expedición de los personajes nos metemos, nada más llegar, en el Nilo, repartiéndonos en un par de falucas de esas más grandes, con un techo como de encaje blanco sustentado en frágiles columnas, mientras nos preparan el S. S. Sudan, el vapor de finales del siglo diecinueve en el que emprenderemos, la FATAL TRAVESÍA.

Venga, vamos, ánimo, que ya está bien.



Aquí, D.D.

14 09 2011

Hola a todos. Estoy bastante feliz porque la jefa se llevó ayer el ordenador pequeño a la peluquería y empezó a escribir una especie de sinopsis. Es una cosa de andar por casa -llena de llamadas y de mayúsculas de advertencia-, pero que a mí me da seguridad. Es signo de que tengo más vida por delante, que lo de ser un personaje de ficción no creais que no produce crisis de identidad. De entrada, me metió en dos capítulos: el de mi reencuentro con Joy, la asistenta filipina, y con Yara, su hijita (aún por decidir el emplazamiento, lo salda con un vago “avanza por una estrecha callejuela de El Cairo islámico”), y el de mi conversación con Lady Roxana, durante la cual ésta me revela el paradero de su hermano. Debo decir que este último punto me ha sorprendido hasta a mí. Creo que la jefa se está volviendo un poco sádica, en materia de criminalidad. Será por los tiempos que corren. Un saludo a la afición.



Hola, soy Diana

10 09 2011

No encontraba mi contraseña -¡tengo mi propia forma de entrar en esta página!-, y al principio pensé que la jefa me la estaba escamoteando, vamos, que me había borrado del asunto. Luego recordé que me la había olvidado en la bolsa de playa que usé durante mis holganzas en Santander con una marchosa asomadora. Ahora que la he encontrado, de nuevo me tenéis aquí.

He pasado un agosto agitado, yendo y viniendo de un rincón a otro de la parte del cerebro que Ella dedica a planificar mis nuevas aventuras. Cuando, por fin, agazapada detrás de un décimo de neurona suya vi que ponía el título y la fecha de empiece -es como su talismán-, me quedé contenta. Aunque me decepcionó un poco comprobar que no salgo en la primera página. Que es muy inquietante y trata de otro -no puedo adelantaros de quién-, pero al fin y al cabo es sólo UNA página, me he dicho, para consolarme. En fin, que inmediatamente salgo yo, y ya me siento segura desde que lo sé.

¿Qué tal por ahí?



Sigo siendo Diana

4 07 2011

Veréis, hoy nos estamos preparando para el último bolo y la jefa tiene la cabeza como un torbellino. Me ha pedido que os ruegue paciencia porque hoy mismo se va para Santander -bueno, nos vamos: me arrastra con ella-, que le aparece mucho lo de la Menéndez y etc., y que no va a poderse conectar porque tiene que adelantar artículos.

Perdonadla, porque es por su bien y también por el mío: quiere crear adicción a mí, y por eso va por ahí sin parar, largando y haciendo amigos. En cuanto vuelva las cosas tomarán su debido cauce. Anoche la vi poner la TCM. Entró con “To be or not to be”, de Lubistch, ya bien mediada, y la oí exclamar: “¿Por qué siempre me sale cuando están con el chiste de que Hitler será recordado como un queso?”. Pero se rió mucho, como siempre le pasa. Os manda besos.