Conocí anuarios más felices

31 12 2015

Así empieza mi artículo de hoy:

El privilegio de escribir un artículo en el día final del año se parece mucho, en los nervios que me provoca, a terminar un capítulo en un libro -de ficción o no-, ignorando qué voy a introducir en las páginas siguientes. Pero en un libro mando yo.

En la realidad, por desgracia, disponemos de un control mínimo. Mínimo en los acontecimientos, máximo -deberíamos- en la lucidez con que los examinamos.

 Entero, en eldiario.es


En torno a los docentes

4 11 2015

Cuando la educación pública se encuentra tan escacharrada, ha sido tan vapuleada -y eso incluye el sistema, las asignaturas, los docentes- que salga el respetable señor Marina con eso me parece una pata de banco de elitista como una casa. Todos necesitan un salario digno, en todas las profesiones. Y a partir de ahí, la meritocracia. Pero no antes.



Recordando a Gil de Biedma

1 10 2015

A veces me entra desánimo. Y entonces.

Porque conforme envejezco “en un viejo país ineficiente, algo así como España entre dos guerras civiles”, con cada día que pasa su poema De vida beata se va haciendo realidad más y más en mí, sin duda ante el despliegue de incapacidad para la inteligencia –de hacer inteligible, de comprender, de por consiguiente colaborar para mejorar– que preside nuestra vida política. Si una sociedad, un país, una suma de autonomías como la nuestra, es la parábola de un buque de tamaño medio en donde mucha gente diversa trata de convivir sin volver al siglo diecinueve ni mucho menos al veinte, y si el renqueante cuarto de máquinas se alimenta con las decisiones que se toman en el puente de mando, y si el puente de mando y como que sea que se llame donde está el timón más bien parece el camerino de los Hermanos Marx en Una noche en la ópera, pues sí, concluiré como el poeta (aunque en plan mucho más modesto):

 El resto, en eldiario.es


La merde parisienne

17 09 2015

Aquí tenéis un párrafo de mi artículo de hoy:

Parte del país pena por mejorarlo desde abajo, y el activismo se esfuerza por el bien común, y muchos se mesan el alma intentando que brote algo de luz en mitad de tanta ansia de tinieblas y de tanta culpable incompetencia. Y he aquí que, a lo tonto, a lo más tonto que nunca, nuestras criaturas malgastan su tiempo y atontan sus entendederas estudiando Religión en las aulas de las escuelas públicas y en las concertadas, que pertenecen casi todas a curas y monjas. Coño, puestos a contarles cuentos, cuánto más instructivos serían los de Perrault o los de Hans Christian Andersen, aunque desde luego no en la Versión Ana Botella.

 Podéis leerlo completo en eldiario.es


Esto también nos parecerá que ha pasado

10 09 2015

Os dejo un párrafo de mi artículo de hoy:

Pero esto también pasará. O más bien, como ocurre con todo, se superpondrá, la gran tragedia del éxodo de este siglo se enquistará –en los países más cercanos a las guerras se ha engastado ya entre los otros problemas locales–, se asentará como un mal endémico al que se irán aplicando burocráticas soluciones cada vez más rutinarias; insuficiencias e injusticias. Creeremos que ha pasado, en el sentido de que sucedió, oh, sí, recordaré las imágenes, recordaré mi indignación, recordaré la afrenta que supuso la tibieza de nuestros gobernantes, el orgullo de ver las ciudades y a los ciudadanos clamar por la decencia. Y creeremos que ha pasado en el sentido de: bueno, ya está, ahora nos encontramos en otra fase, ante otras urgencias, se arregló. Sólo cuando rebrote, y lo hará, recordaremos que el mal de la historia ha llegado para quedarse. La guerra en Siria, también. No la atendimos a tiempo y ahora es más de todo eso.

 Entero, lo encontraréis en eldiario.es