Fácil de matar

Fácil de matar, Maruja Torres

ISBN 978-84-08-10145-1
Rústica con solapas
Formato: 15 x 23 cm
Páginas: 254
Precio: 19,50 €

Crimen, denuncia social y humor desmelenado. La nueva novela de Maruja Torres, un cóctel explosivo

La oveja negra de una influyente familia es asesinada en un atentado. Diana Dial, reportera prejubilada metida a investigadora amateur, siente ese pequeño pellizco en el estómago que le indica que algo no encaja en la versión oficial. Dos son los sospechosos: la viuda, exuberante y ambiciosa, y el hermanísimo, heredero del imperio familiar. Con la ayuda de su fiel criada filipina, un singular chófer y un investigador todoterreno, Diana Dial se dejará guiar por su instinto hasta dar con la verdad.

Maruja Torres se estrena en la novela policíaca y lo hace por la puerta grande. Fiel a su inconfundible estilo, Fácil de matar es una adictiva e irónica historia que confirma que las apariencias siempre engañan.




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Crimen, denuncia social y humor desmelenado.

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Soy Diana y también os deseo lo mejor

24 12 2011

Por fortuna, yo me encuentro en un enclave del pasado desde el que no siento el dolor actual de Egipto, aunque sí ya estoy viendo que la cosa -allá en 2009- pintaba mal, y que Mubarak estaba pasándose siete mares oprimiendo a su pueblo. En fin, pasaré la Navidad donde ella quiere, en el S.S. Sudan, un barco a vapor muy antiguo y crujiente y elegante, y será noviembre, y estaré rodeada de gente más falsa que un duro de chocolate, pero eso sí, bien cogidita del brazo de mi querido inspector Fattush. Desde las cercanías de Asuán, él y yo os deseamos toda la paz que el mundo nos niega. ¡Y amor!

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Maruja Torres – Quéleer

1 09 2011

Difícil de matar, imposible de acallar

Está encantada con su más reciente novela, “Fácil de matar” (Planeta), que es su primera incursión en el género policiaco y no será la última, ya que la ex corresponsal de guerra y periodista planea ya nuevos “‘thrillers’ de la cuenca mediterránea en los tiempos del último post colonialismo”.

 

texto ANTONIO BAÑOS fotos MARIO KRMPOTIC’

Espero que ustedes no sean periodistas. Es una profesión en triste estado. El periodismo ha seguido un descenso similar al de la industria del típex para máquina de escribir, una catástrofe pareja a la de los reparadores de buscas. Vivimos una lánguida toma de conciencia de la creciente inutilidad de lo que uno creía imprescindible y eterno. Con este estado de ánimo me voy una mañana radiante de invierno a verla. ¡Oh, es ella! Maruja Torres. No les quiero aburrir contando mi vida así que la exageraré. Yo soy la auténtica versión paródica de Maruja Torres. De hecho, el impulso que me llevó a acabar la carrera fue el seguir paso a paso la suya. Intenté ser un corresponsal de guerra como esos que tocan el piano en un hotel bombardeado y recibí de ellos un par de sopapos en un hotel por bombardear. Quería viajar por el mundo reportajeando y ni recuerdo cuando fue la última vez que pude pasar un billete del Cercanías de Renfe. Ella se codeó con Montalbán, Marsé y Terenci Moix. Yo una vez saludé a Lucía Etxebarría. Maruja Torres glosó una España expansiva y abierta que descubría las libertades y un servidor debe andar con mucho ojo con lo que escribe porque hoy el imaginario está lleno de callos que no puedes pisar. La única ventaja del periodismo de hoy es que es prácticamente imposible que te despidan, pues nadie tiene contrato.

Total, que me subo hasta la arteria carótida de la ciudad de Barcelona donde vive, en luminoso rincón, la reportera.
Vivaz, expansiva, cariñosa que si paquí que si pallá, rápida y enérgica como ella sola, Maruja Torres nos lleva al fotógrafo y a mí hasta el Borne para hacerle retratos y que pose con alegría. Es extraño encontrar un escritor feliz. Parece que viste menos sentirse contento con el libro de uno. El distanciamiento, no brechtiano, más tirando a borderiano, suele ser la pose de muchas estrellas de la narrativa, pero no así para Torres. Las promociones le sirven “para que me mimen y me hagan caso”, confiesa. Para Maruja Torres, cada salto que hace del periodismo a la novela es motivo de alegría: “Yo he tenido la suerte de los libros que me fueron bien… Estoy muy contenta de pasar mi personaje periodístico a los libros y seguir teniendo gente que te lee”. El lomo grueso le permite, pues, seguir en primera fila ahora que en la prensa diaria se la dosifica a saco por culpa de este periodismo cegato tópico (de topo, vengo a decir) del que me quejaba ya desde buen comienzo.

Frente a la pesadez y frialdad nórdicas que dominan el thriller, Torres nos propone un paseo por esta cuenca milenaria que inventó la corrupción, el crimen político y el aceite de oliva. Y lo hace con Diana Dial, una sólida reportera ya de mediana edad que se reencuentra con el universo de Maruja Torres casi treinta años después de su primera aparición, pues ella fue la prota de sus dos primeras novelas: Oh, es Él y Ceguera de Amor. Hoy en día, la que fuera cándida y entusiasta reportera se ha convertido en una escéptica descubridora de misterios mantenida por un ex marido generoso y que reside en serena soledad en el mismo Beirut. Aunque las similitudes biográficas son evidentes (con lo del ex marido millonario, Maruja suspira ensoñada) ella insiste en el carácter fantástico de Dial: “Lo que he creado es un personaje. Abandoné a Diana Dial por el periodismo serio, je, je, je. Por eso éste es momento de que ella regrese para cumplir venganza o, al menos, para realizar un ajuste de cuentas con él”. Para rematar la distancia con Dial, insiste: “Es imposible que a una mujer le pasen las cosas que le pasan a Diana. Vosotros no os lo creéis, pero yo llevaba una vida muy tranquila en Beirut”. La novela es un polar de urdimbre clásica con sus giros, sus malos y el primer trazo de una heroína de largo recorrido. Pero si algo la caracteriza es, digamos, un color muy pop, peliculero. Aunque ambientada en la actualidad, parece como iluminada por la fotografía pop del Topkapi de Jules Dassin (¿Melina Mercouri haciendo de Dial? Humm…). Cierta melancolía vital por una ciudad perdida y aire a desengaño por unos tiempos más crudos y feos recorren el Líbano maronita que retrata Maruja, nuestra Dama de Beirut (con permiso claro está, de Sara Montiel). “Igual trepida demasiado, pero mi maestro siempre ha sido Hitchcock y sé que lo fundamental es entretener al personal”. Entretenimiento que forma parte tanto del género como del sujeto que lo maneja. Como ella misma explica: “Yo siempre hago lo que me rota y por eso pensé ‘ahora que empiezas a ser vieja, matar tiene que ser divertidísimo’, aunque todavía no tengo una gran experiencia con los cadáveres; por eso no los saco demasiado”.

Rumbo al Hotel Vela
Maruja Torres sigue la actualidad y vive tan ricamente siguiendo los cánones de comportamiento de principios de siglo XXI. Es decir: series de televisión y redes sociales. Esta devota de Mad Men hubiese sido un fantástico personaje en la serie. Uno se imagina a Maruja poniendo en su sitio (en todos los aspectos) al chulazo de Draper y haciendo que aquellas estiradas agencias de publicidad de Madison Avenue acabasen fichando a la abuela de la Fabada. Maruja (la tuteo por afinidad espiritual y por teclear menos, no por falta de modales) devora y postea a mogollón en su blog sobre este brillante regreso a la narrativa clásica que están suponiendo la nuevas series televisivas. De hecho, la escritora está pensando en cómo autoeditarse en internet su propia “revista de cine”, en rememoración de sus tiempos gloriosos en Fotogramas, para incluir sus propias críticas, enlaces y demás bondades del periodismo “made in unomismo” que la maquinaria personal de hoy en día permite. Si uno se pasa por www.marujatorres.com podrá ver con sus propias aplicaciones cómo la periodista está muy al tanto de lo que pasa ahí fuera.

El periodismo y los inventos de hoy día ocupan su interés y atención. “Hace un tiempo le dije a un muchacho que es amigo: no sé si hacerme de Facebook porque no quiero quedarme atrasada -explica-, y el Facebook me espabiló. Este amigo me dijo que era un invento gracioso para pasar el tiempo. Y fíjate ahora en el mundo árabe, cómo lo han usado”. La revolución del periodismo es también la revolución del punto de vista. Lo que para un decadente europeo es un juguete, para un árabe es un arma. Máquinas para nuestro spleen que alimentan la rabia en la otra orilla. “La revuelta árabe es muy importante. Ha mostrado sobre todo la vejez de Europa, su desunión y su tontería. No son capaces de reaccionar ni para mal”. Además, nos ha permitido tener por primera vez una voz no eurocéntrica “Me tiene fascinada lo que hace Al-Jazeera. Es magnifico poder ver la vida en directo sin editar. Sin que los delirios de grandeza de un jefe de edición se reflejen. Ahí, brrrr… Esos barridos; ese cuerpo que cae… Eso te plantea muchas cosas”.

(…)

Noticia publicada en Que-leer.com

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Maruja Torres ambientará en Egipto su segunda novela policíaca

6 07 2011

La escritora catalana criticó la actuación europea frente a los conflictos acontecidos en el norte de África y Oriente próximo.

A Maruja Torres (Barcelona, 1943) le gusta matar, pero no en la realidad sino en la ficción. La escritora catalana -que se encuentra inmersa en la gira promocional de su última novela, ‘Fácil de matar’- asistió ayer al ciclo ‘Martes literarios’ que organizan de forma conjunta la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y EL DIARIO. En un encuentro previo con la prensa, Torres desveló que sus cuadernos ya albergan algunos bocetos de su próxima incursión literaria -que seguirá la senda de su último libro- y explicó que es «una escritora que no tiene otro género que sí misma».

De esta forma, su próximo proyecto seguirá dentro del ámbito policíaco, un género que «es muy bueno para envejecer», ironizó la periodista. Así, la autora de ‘Hombres de lluvia’ pretende desarrollar dos o tres volúmenes más que tengan como protagonista a Diana Dial. Y es que el principal personaje de ‘Fácil de matar’ tiene muchas similitudes con la periodista, que ve en ella una suerte de alter ego: «Diana soy yo misma, aunque la he hecho más joven», comentó entre risas, «la he dado un pasado similar al mío y muy mala hostia». No obstante, las próximas aventuras de Dial se desarrollarán en Egipto, concretamente en El Nilo, para narrar una historia que mezcle « una trama a lo Agatha Christie -su autora favorita dentro del género policíaco- con las circunstancias que llevaron a las revueltas de la Plaza Táhir». Así Torres, se servirá en esta segunda novela para contar la corrupción política de Egipto, dos años antes de que sucedieran las revueltas. Respecto a estos sucesos, la escritora explicó que «sorprendieron a todo el mundo» y que su proceso de transición «será un parto largo y doloroso pero que no tiene vuelta atrás». Asimismo, la escritora se mostró crítica con la actitud que Europa ha tomado frente a estos conflictos, aduciendo que «ha sido incapaz, no ha sabido ni matar a Gadafi».

La periodista también se refirió a la situación social española y explicó que el Movimiento 15-M -formado, en su opinión, por jóvenes que «han salido del armario político»- le da «esperanza porque con los resultados electorales, hay un cambio de ciclo y aunque no hay mucho donde escoger, si no existiera este movimiento, la situación sería desesperanzadora».

(…)

Noticia publicada en El Diario Montañés.

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Maruja Torres prepara su segunda novela policíaca, ambientada en Egipto

6 07 2011

La escritora y periodista Maruja Torres, que está promocionando su novela “Fácil de matar”, con la que ha debutado en el género policiaco, prepara ya una segunda entrega de la misma temática, que, según ha explicado, estará ambientada en Egipto y, más concretamente, en el Nilo.

“Estoy sin parar. De gira promocional del libro”, ha explicado la escritora en una rueda de prensa en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander, donde esta tarde participará en la actividad cultural de “Los martes literarios”.

Sin embargo, Maruja Torres ha señalado que también mantiene su actividad literaria y que ahora está “con libretas y cuadernos” en los que plasma las ideas para su “próximo libro de asesinatos”, porque, según ha agregado, está dispuesta a escribir “otros dos o tres” más de género policiaco.

“Me queda mucha gente por matar”, ha ironizado la escritora, quien ha justificado su incursión en la novela negra, porque considera que “un género como el policiaco es muy bueno para envejecer”.

Y, según ha agregado, sobre todo, con un ‘alter ego’ suyo como Diana Dial, protagonista de “Fácil de matar”, y que es “una mujer mayor, baluarte de independientes en su juventud y que lo sigue siendo de mayor”.

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Noticia publicada en Qué.es

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Maruja Torres repasa su trayectoria como escritora en los ‘Martes literarios’

5 07 2011

La autora catalana cambia de registro con ‘Fácil de matar’, su última novela ambientada en Beirut donde se introduce, por primera vez, en el género negro.

Es una de las plumas (y de las voces) más conocidas del Periodismo en España. Maruja Torres (Barcelona, 1943) protagoniza hoy la segunda jornada de los ‘Martes literarios’, iniciativa que realiza la Universidad Internacional Menéndez Pelayo con la colaboración de EL DIARIO. Torres regresa a Cantabria -el pasado día 24 estuvo presente en ‘Los viernes de Comillas’, donde ofreció una conferencia dentro del ciclo ‘Pensar la lengua’- con su última novela, ‘Fácil de matar’, prácticamente recién llegada a las estanterías. Un trabajo con el que la escritora catalana cambia de registro y se introduce en el género de la novela negra: «De primeras, el cambio lo hice porque me dio la gana pero pensándolo después , creo que era un paso lógico pues nada se parece más al reporterismo que la investigación de crímenes».

«Además, me he sentido muy bien con el mundo del crimen, me gusta matar en la ficción, es una forma muy grata de ajustar cuentas», añadió la autora de ‘La amante en guerra’ (Planeta, 2007). En su última incursión literaria se sirve de Beirut, capital del Líbano como escenario. La escritora considera que los conflictos en los países árabes son complicados y que luchan «por recuperar su país porque el hilo del que tiraban desde esos regímenes dictatoriales, se ha roto y la gente, los que están luchando, tienen derecho a elegir democráticamente su futuro».

En declaraciones a este periódico, Torres apuntó que una supuesta transición política en estos países «podría durar 100 años porque la corrupción abarca todas las facetas de la vida». Por otro lado, la escritora también se pronunció sobre el Movimiento 15-M: «Estoy a favor de que los jóvenes, que no tienen los recuerdos de las mentiras del 11-M, se manifiesten y que sean tenidos en cuenta por los partidos».

La segunda jornada de los ‘Martes literarios’, que comenzará a las 19.00 horas en el Paraninfo de La Magdalena, contará con la presentación de Guillermo Balbona -redactor jefe de este periódico-.

(…)

Noticia publicada en El Diario Montañés

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