Lágrimas negras

7 01 2016

Así empieza mi primer artículo del año:

Ese lagrimón, resbalando por el rostro oscuro del presidente Obama, trazando un riachuelo perfectamente definido, el llanto de un hombre bueno, podríamos decir. Cómo me gustaría poseer la ilusión necesaria para creer que no se trata de un truco, del recuerdo de una desilusión o un dolor infantil hábilmente evocado en un discurso; ni el producto de una mala digestión o de una pelea con Michelle, o de unas hemorroides repentinas. Porque, de entrada, me conmoví, con esa capacidad que aún conservo para el primer primor de político, pero que es como empezar una partida de ping-pong cuando ya tienes artrosis: devuelves bien el golpe inicial, con modos del ayer, pero en seguida el otro empieza a colarte tantos.

Podéis leerlo entero en eldiario.es



Respuesta a Obama

20 05 2012

Quien ha manifestado en Chicago que “si hay problemas en Madrid, hay problemas en Milwalkee”. Presidente mundial, puedo asegurárselo. Ustedes tienen problemas ya en Milwalkee. Nosotros los tenemos en Moncloa y otras autonosuyas”



La necesaria memoria

20 09 2011

Cuando os preguntéis cuándo empezó esta expoliación sistemática del planeta a cargo de los financieros, recordad: Ronald Reagan fue el primero. Los dos Bush le secundaron con entusiasmo; entremedias, Clinton hizo lo propio, y ahora Omaba sólo intenta poner daños calientes en una situación de predominio y hasta mandato de Wall Street, incumpliendo las promesas hechas en campaña. La desregulación de los mercados, iniciada por la siniestra pareja Reagan-Thatcher, nos ha conducido hasta aquí. Hasta el triunfo de Esperanza Aguirre y su cruel ideología, sin ir más lejos. www.publico.es



Más felicitaciones, más mosca me pongo

22 06 2010

Hay algo moralmente repugnante en  ese aplauso a Zapatero con que se prodigan los mismos que estuvieron a punto de llevarnos al cadalso hace pocos días, incluido Obama. Lo cual me obliga a pensar que, si bien es cierto que, al forzar la transparencia de las entidades bancarias, el presidente del Gobierno español estuvo acertado, existe algo profundamente lamentable en el mundo en el que nos vemos obligados a movernos como los muñecos de los titiriteros. Es un asco de mundo, un mundo inmoral e indeseable. ¿Qué hemos hecho para merecer esto? Quizá deberíamos preguntarnos qué no hemos hecho.

En otro orden de cosas -o quizá no- no me digáis que no resulta curiosa esta iniciativa cuyo anuncio aparece en El País.