Empecemos suavemente…

5 09 2011

… con un blues cantado por Billie Holliday. Por triste que os parezca, no olvidéis lo que le decía Ingrid Bergman a Cary Grant cuando se conocían, en la casa de ella en Miami y en el transcurso de una fiestorra, en Notorius, o sea, Encadenados: “No hay nada más divertido que una canción de amor”. No recuerdo si decía divertido o ridículo o las dos cosas a la vez. Pero sí, aparte de la belleza, una vez uno ya está curado de amores, resultan muy entrenidas esas lloreras líricas.

Feliz lunes, tormentoso o no.