Y esta noche, tachán

12 06 2014

El Maestro Juan José Téllez me presentará en el Café de Levante, de mi querida Cádiz, a las 21.30 horas, en un acto organizado por mi tocaya Teresa Torres. Y olé.



La vida, uno a uno

25 07 2013

Si reflexionamos -sin ahogar el dolor pero sin dejar que nos ciegue- acerca de la tragedia del tren Madrid-Santiago, inevitablemente pensamos en esas vidas truncadas, esas familias rotas, ese dolor de amigos, y lo hacemos identificándonos, poniéndonos en su lugar. Porque calzar los zapatos del otro, en su desgracia, es la condición más noble que puede alcanzar el ser humano, la que más amor y compañía produce. Que el sentimiento nuestro sea como ese perro humilde y fiel que apoya su cabeza en tus rodillas porque te sabe triste, y que, aún mejor, por pertenecer al recado de personas, abarque los recuerdos y las pérdidas, y los temores de las noches oscuras en que, tantas veces, conocimos o intuimos o temimos un final, fuera o no nuestro.

Si pensamos en la vida de ellos, uno a uno, en la vida segada de ellos, sentiremos la propia como algo más que una continuación de días, o de matar el tiempo, o de gruñirle al aire.

Es tiempo de sol para mí, tiempo de Cádiz y de luz atlántica, y va a serlo con plena consciencia, sin dejar de sentir la pena honda por aquellos a quienes se les borró el horizonte. Vivir es esto, y aquello, y además.

Cuántas veces Galicia me dio vida y amistad. Eso sale también hoy, en días de Sur, preciados y preciosos.



Ortigándome en Cádiz

24 07 2013

“Esto es como pegarle un bocao a una ola”, señala el camarero.



Por supuesto que no todo va a ser sarcófagos

17 07 2013

El plan de las ortiguitas y etcétera lo doy por descontado, que tonta no soy. Así como la playa, los paseos, los atardeceres. La luz, la luz, la luz, reflejada en el mar o en una copa.



La parte (buena)

17 07 2013

Es que me encuentro mejor y que ya me están tramitando el viaje a Cádiz para recoger el precioso Premio Agustín Merello que, gentilmente, me ha concedido la Asociación de la Prensa de dicha ciudad. Galardón que me viene al pelo para sacudirme estas tediosas semanas de espalda que he estado viviendo, y bien saben los dioses que no me quejo, porque hay quien está peor. Pero será estupendo pasar unos días a la luz y al viento del Atlántico, en el Sur que tanto amo, con amigos del Sur. No dejare de visitar museos, quiero admirar de nuevo los sarcófagos fenicios, las monedas. Y respirar anchuras.