Más Chabrol

13 09 2010

gérard blain, bello sergio y primo de chabrol

Don Claude filmaba muy bien las comidas familiares. Respecto a ayer, sirva a modo de disculpa, pero sobre todo de aclaración, que cada vez que me reúno con mi querida familia -tranquilos: sólo una vez al año, o casi- me revuelve el alma que mi hermana esté muerta.

He repasado las necrológicas de Chabrol y la mejor a la que podemos tener acceso es la de The Guardian; Le Monde, en medio de un batiburrillo muy superficial incluye un artículo escrito por él, pero no sé si es que yo puedo acceder porque lo hago a través de El País, que son socios. Lo que sí es cierto es que para leer lo que publica Liberation, muy interesante, hay que pagar.

La Vanguardia le dedica gran espacio -al menos en la versión digital-, pero lo más curioso está en el suplemento salmón, para quien la compre en los quioscos: un artículo de Jaume Figueras –escrito con antelación- sobre el estreno de Les quatrecents coups, el viernes hará 60 años -fue el 16 de septiembre de 1960-, en el cine Fantasio de Barcelona, en versión original francesa y sin subtítulos; al día siguiente ya se proyectó doblada. Es un artículo que os recomiendo porque, como todos los de Jaume, está lleno de información, de cinefilia. Cuando lo escribió para glosar nuestra entrada en contacto con la nouvelle vague, no podía saber que Claude Chabrol iba a dejarnos coincidiendo casi con este aniversario. Él y sus compañeros de aventura contribuyeron no poco a desasnarnos a los españoles que usábamos el cine como universidad de la vida. Por último, recomendar el artículo -corto, en mi opinión- que Diego Galán publica hoy en El País.



Murió Chabrol

12 09 2010

Me he enterado tarde. Claude Chabrol ha muerto longevo, a los 80, tras haber tenido una buena vida y haber dejado tras de sí unas cuantas obras maestras. Fue uno de los directores menos efectistas de la nouvelle vague y de después, e hizo algunas de las películas en las que Romy Schneider apareció más hermosa (con permiso de otro Claude, Sautet). Parece que su última película, con el gafe Gérard Depardieu, ha pasado directamente a DVD, sin estrenarse en salas. Pero gracias a él otro Gérard, éste exquisito, apellidado Blain, progresista y republicano, quedará marcado para siempre en la memoria como protagonista de Le beau Serge y Les cousins. Era, Chabrol, en cine, algo parecido a Georges Simenon. Cuando estaba fino, su bisturí era terrible.

Los tres están por allá arriba, en el cielo de los narradores de historias, persiguiendo restaurantes y teniendo buenas conversas.