Ni Unión ni Europea

10 06 2010

Silvio Berlusconi hace aprobar hoy su “ley mordaza”, ante la pasividad de Europa. Es más, Zapatero le saluda después de haber visitado al Papa, como debe ser. Una prueba más de que la Unión Europea no sólo no sabe sacarnos del atolladero económico -y eso que presumíamos de estar unidos, al menos, en torno al euro- sino que ética y moralmente es un ser inexistente. Este individuo, que parece arrancado del sueño ridículo de un fascista de Amarcord, se queja de que la Constitución de su país no le permite gobernar lo bastante a gusto, y se organiza las leyes a medida para blindar su impunidad y la de su camarilla más aún, si cabe. Por parte de sus pares europeos ni un gesto, ni una palabra. Dirá luego que disienten pero que Zapatero es un tipo simpático. Di Pietro y los que se han encerrado con él, en protesta, están solos. Las izquierdas del mundo entero bailan la conga separadas y en direcciones distintas.

Tiene gracia también -amarga gracia-, que en los mercados financieros de los países anglosajones, pureza rubia y helada mala baba, acuñaran acrónimos como PIGS y GIPSY para referirse desdeñosamente a las naciones sureñas de Europa. Leánse bien la información, y vomiten cuanto les plazca.