Zush: estoy muy de acuerdo contigo

Yo viví la degradación del periodismo por parte de esos dos individuos que nombras. Les tuve de jefes. Que fueran rápidos trabajando, con buenos reflejos, y que tuvieran cualidades que El País fue perdiendo conforme se anquilosó, no quita que, en la reflexión, y en la publicación, degradaran y degradaran el periodismo y señalaran el camino de los bastardos morales, y que acogieran bajo sus alas a lo más rencoroso y personalista de la profesión. Mis grandes amigos de El Mundo piensan lo mismo que yo.

Por |2014-02-27T19:31:35+01:0030/01/2014|Categorías: miscelánea, periodismo|Etiquetas: , |17 Comentarios

A Lolita Sevilla

Que también se ha ido. Por Diego Galán en El País.

Todos estos fallecimientos se llevan retazos del cine de los sábados. Eleanor Parker, cuya melena pelirroja clara -más que la de Maureen O’Hara- deslumbraba en Scaramouche –simpático truhán que «nació con el divino don de la risa y la convicción de que el mundo estaba loco», un lema que Terenci Moix hizo suyo-, en Fort Apache, de John Ford -junto al guapísimo William Holden- y en Cuando ruge la marabunta. En la primera, nunca le perdoné a Stewart Granger que la dejara por la pavisosa de Janet Leigh, aunque siempre le agradeceré a ésta tres cosas: Psicosis, Sed de mal y su hija, Jamie Lee Curtis.

Joan Fontaine fue otra de mis compañías de cine de barrio. Su mal casada de Rebeca hizo que todas las adolescentes nos identificáramos con su sufrimiento, no sólo por la huella de la anterior esposa, sino por ese miedo atenazador hacia lo masculino que empapa la película, las perfidias unidas de Hitchcock y De Maurier. He releído la novela hace cosa de un año, y, francamente, qué aburridos se quedan los De Winter cuando el fantasma de Rebeca desaparece y la mensión ya es solo cenizas. La vida cotidiana puede resultar muy poco estimulante cuando se ha habitado a fondo lo gótico. La mejor peli de Fontaine, Nacida para el mal, de Nicholas Ray, en donde un estupendo Robert Ryan le decía: «Te quiero, pero no me gustas».

A Peter O’Toole le conocí siendo ya mayor, y aunque me gustaron sus cualidades de star -y, siempre, su forma de desafiar la salud y el tiempo-, durante todo el metraje de Lawrence de Arabia estuve deseando que saliera Omar Sharif, qué sofoco sólo al pensarlo. Claro que a Omar dejé de seguirle cuando empezó a llorar en Dr. Zhivago, menudo plasta.

Total, que se han ido. Damm.

Por |2014-01-16T10:15:53+01:0017/12/2013|Categorías: cine, prácticas artísticas|Etiquetas: , |5 Comentarios

Aclaración

Miguel, agradezco mucho las palabras tuyas, pero que conste que nunca he pasado por El Mundo, en donde tengo muy buenos amigos. Yo, la primera vez que dejé  El País, lo hice por Cambio 16, y luego entró Diario 16 en el ticket. Por cierto, que la confusión puede deberse a que Ramírez estaba allí, y posteriormente lo dejó para fundar El Mundo. Los periodistas, como el resto de los trabajadores, no «pasamos por». Trabajamos en donde podemos. Los directores, en muchas ocasiones y sobre todo en la última década, sí «pasan por» los medios, para pasar la escoba y barrer trabajadores, por cierto.

Por |2013-12-06T20:06:50+01:0021/11/2013|Categorías: intimidad|Etiquetas: |4 Comentarios

Las respuestas de Juan Marsé

Contundente e irreductible:

Sé, positivamente, que esta gente me va a fastidiar, que tanto unos como otros limitan mis derechos y mis libertades, que estamos ante un retroceso histórico sin precedentes, que las políticas económicas de la UE están haciendo más pobres a los pobres, sé que vuelven las sotanas en las escuelas, sé que el ministro Wert, ese Wertiginoso Educador me ofende, ofende mi inteligencia, en fin, sé, positivamente, por responder a su pregunta, que ambos me joderán. Inútil dilema. Es como cambiar de tumbona la noche del Titanic.

Leed más, aunque sabe a poco, en El País.

Por |2013-11-08T12:30:16+01:0003/11/2013|Categorías: literatura|Etiquetas: , , |12 Comentarios