Más sobre la infanta lista

10 10 2013

La impecable información de Andreu Manresa:

El juez José Castro está concluyendo la investigación del escándalo delcaso Nóos con la papeleta de la posible imputación de la hija del Rey sobre la mesa. El magistrado ha acumulado nuevos datos de la biografía económica particular de la infanta Cristina de Borbón, esposa de Iñaki Urdangarin y principal imputado en el sumario junto a su exsocio en el Instituto Nóos, Diego Torres. Los registros de movimientos bancarios y de las tarjetas de crédito de la Infanta ayudan a Castro a desenredar uno de los últimos nudos de la causa: el beneficiario final de una alambicada operación de los duques de Palma con 150.000 euros de su firma Aizoon de la que se desconocía el beneficiario final. Ahora sabe que ese dinero entró en una cuenta que usó la Infanta como titular y autorizada junto al duque de Palma.



Esta infanta no es la tonta

9 10 2013

Información de Andreu Manresa y Jesús García:

El instructor del caso Noos, José Castro, acaba de incorporar al sumario de esta investigación nuevos datos sobre la actividad económica de la hija del Rey, la infanta Cristina, relacionada con la empresa familiar Aizóon, que se nutría de partidas de los millonarios negocios privados de su esposo Iñaki Urdangarin, a través del instituto Nóos. Una operación de 150.000 euros, fraccionada en dos transferencias de 125.000 y 25.000 euros, culminó finalmente en una cuenta personal de la infanta Cristina. Esta información y otras sobre los registros de gastos de sus tarjetas bancarias consta en un tomo del sumario trasladado a las partes personadas.

 El resto, igualmente sustancioso, en El País.


Todo va bien, señora baronesa

21 06 2013

La misa, seguida de cóctel, celebrada por mogollón de curas en la capilla del Palacio Real, con motivo del centenario del nacimiento de Juan de Borbón, tiene una capacidad simbólica que tumba. En primer lugar, porque sitúa escenográficamente el regreso de la hija pródiga (en gastos) y hace que nos preguntemos dónde está el cordero (el contribuyente) que acaba de ser sacrificado para el cóctel (hay que tener un cuajo muy Dinasty para invitar a un cóctel después de una misa por un difunto: un real cuajo de toda la vida). Despejada a medias su reputación, la infanta de España recupera poco a poco su sitio, en este acto pío dotado de reclinatorios. Muy buena la idea de no celebrar la misa en la basílica de El Escorial, en cuya zona cero yace el homenajeado. El Escorial quedó enturbiado para siempre en aquella reunión de mafiosos internacionales con chaqué que también incluyó misa y cuchipanda posterior.

www.elmundo.es

En el caso que nos ocupa, el de la ceremonia conmemorativa, lo simbólico resulta contundente: hay otro muerto, aparte del susodicho, y no pertenece a la familia. Aparentemente, se llama Pueblo Soberano.



Vale que duele, oye, ¿no?

18 06 2013

“Desde que nos ha ocurrido esta desgracia cuyo origen, por otra parte, desconozco, mantengo monólogos interiores conmigo misma que, apostaría el equipo completo de ir a Baqueira-Beret, ninguna otra Infanta de España o incluso Reina, con excepción de María de las Mercedes en la cumbre de su tuberculosis, ha sostenido jamás ante el espejo o el jarrón de las orquídeas.

“Vale que duele que  te imputen y que en la calle te rodeen los enanos, o súbditos, con ojos inquisidores, y todo lo que Papi ha tenido que hacer, el pobre, con lo que le humilla pedir favores, para mantenerme sana y salva, pero lo que más me duele, más que las calumnias sobre mi chico, y las insidias sobre Nuestra Persona, nada me ha dolido tanto como que la Agencia Tributaria -que debería rendir tributo a Nóos- se haya equivocado con mi DNI o NIF, que tampoco es que sepa mucho yo de esas cosas.

“Pero vamos a ver, porfa, que mi nombre es Cristina Federica Victoria Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón y Grecia, y mi número de lo que sea, tan chuli, es el 00.000.014-Z. O sea, que no es ninguna tontería, que no me pueden confundir, que yo tengo mis privilegios, mi número, mi guisante debajo de mi cama y que no he trabajado tan duramente en La Caixa para que me hagan caer de los colchones. Es que tengo un disgusto, no, porque como que duele, oye”.

 

 



Mi pequeño homenaje griego al Borbonato

9 05 2013

En forma de columna: www.elpais.com