Ya sé un poco más…

10 12 2010

… al menos, de Lady Gaga, y gracias a vuestras generosas y agudas aportaciones. Ante este tipo de personajes -me ocurrió lo mismo con Madonna-, lo primero que hago es preguntarme por qué no me gustan, o mejor dicho, por qué no me importan, que ésta es la cuestión. Hay, evidentemente, una cuestión generacional. Yo la última vez -aparte del Boss- que me lo pasé bien en un concierto fue en Madrid, primero con la primera actuación de los Rolling, en el Vicente Calderón -el día de los rayos y truenos-, y luego con Dire Streets… pero mucho menos. Es decir, generacionalmente tuve la suerte y la desgracia -porque eso marca mucho- de asistir a conciertos con Hendrix y Morrison, entre otros. Poco después metió mano el mercado y ya me lo tomé con más calma. Pero spotifyjo mucho con artistas actuales. Otra cosa es que se me fijen en la cabeza. En cuanto a iconos gays… bueno, mi abuela fue Mae West, mi madre Carmen Miranda y mi hermana mayor Marilyn Monroe. Sin embargo, afirmo que todos los peluqueros y esteticiens de mi barrio (al menos) acudieron en tropel al concierto de Lady Gaga en Barcelona.

Gracias, de nuevo.



Hablando de carencias

9 12 2010

Necesito que me contéis qué es, qué significa Lady Gaga. Es uno de esos fenómenos populares de los que suelo permanecer al margen hasta que se confirman: un defecto que difícilmente puedo evitar. Pero para eso está este blog. Para poner remedio. No quiero quedarme por detrás de mi tiempo más de lo biológicamente inevitable. Gracias.