Apuntes 4

10 10 2014

Detalle de una casita en Enfeh, costa norte de Líbano

En medio de la marea de fango de estos días, he intentado hallar tiempo para esos destellos de luz que son los buenos recuerdos. Casualmente -o no tanto-, he compartido jornadas con un par de viejos amigos que han venido a verme, dotados ambos para el cariño y también para eso que, por ofrecerme su propia forma de recordar hechos, circunstancias o paisajes compartidos, podría clasificar como tareas de “sparring”. Entrenándome con ellos en el toma y daca del “¿te acuerdas?”, a su marcha me dejaron buscando fotografías que evocaran sensaciones que ellos ni habían nombrado, pero que habían despertado en mí.

 Toldo y mar en Beirut

Me dio por pensar en cuántas veces la Historia -así, con mayúsculas- se produjo ante mis ojos, sin que grandiosidades propias del reporterismo de acción dejaran más mella que los pequeños detalles recogidos aquí y allá, vividos, intensamente vividos. Y vívidos, también.

Grecia, resumen.

Porque se produjeron en la intimidad, que es donde se asientan los negocios del alma.

Detalles centrados en colores, en momentos, en orillas, en silencios. En la plenitud de sentir fluir la sangre y expandirse como en un tranquilo y pleno despertar.

Momentos que aquí os dejo, y que espero iluminen un poco estos días turbios. A mí me ayudan.



Pilotos turcos

29 08 2013

Lo último que sé es esto: terra.com



Un relato de Mónica G. Prieto

21 08 2013

La bomba de Sassine estalló en octubre de 2011

 

“Tras acomodarse en el asiento de cuero y accionar suavemente el automóvil, se dispuso a olvidarse de la mortífera carga que conducía y a concentrarse en el plan que debía acometer con la frialdad que le había granjeado la confianza de sus jefes durante ya 30 años largos. No tardaría más de 40 minutos en recorrer la distancia entre su domicilio, en un lujoso barrio periférico de Beirut poblado por la élite musulmana con espectaculares vistas a la contaminada costa mediterránea, hasta las calles laberínticas que rodeaban la plaza Sassine, corazón de la cristiandad libanesa. Se disponía a culminar dos años de preparativos que, seis meses atrás, se habían traducido en una orden concreta y en un equipo de cinco personas: el propio Marwan a cargo de dos hombres y dos mujeres encargados de seguir cada uno de los pasos del responsable de Información de la Seguridad Interna del Líbano, Wissam Hassan, y elaborar el mejor escenario -el más limpio, espectacular y más adecuado- para su muerte”.

Si lo queréis leer completo, pinchad aquí: www.cuartopoder.es



Muy malas nuevas de Líbano

27 05 2013

En www.independent.co.uk, por Robert Fisk



Líbano, explosivo

29 03 2013

Por Mónica G. Prieto, en www.cuartopoder.es