Coño, esto sí que es duro: Madonna se queda sin Rabino

18 09 2013

Olvidad vuestras penas:

Kabbalah adherents can this week add a black armband to their red string bracelets. Philip Berg, the founder of the Kabbalah Centre in Los Angeles, who drew several major celebrities to his new-age brand of ancient Jewish mysticism, has died. Most famously, the spiritual organisation counted Madonna among its followers, and in 2005 the actors Demi Moore and Ashton Kutcher were married at the Kabbalah headquarters on Robertson Boulevard.

The Centre announced Berg’s death on its website on Monday, saying the Rabbi (Rav in Hebrew) was 86 – though the Los Angeles Times reported that public records show he was 84. In a statement, it said: “Throughout the Rav’s 86 years, he created a path for millions to learn and live Kabbalah. The Rav has left us with incredible knowledge through thousands of hours of teaching, examples of courage we will never forget, and the comfort of a Kabbalah Centre we can all call home.”

Leedlo todo en The Independent



Ya sé un poco más…

10 12 2010

… al menos, de Lady Gaga, y gracias a vuestras generosas y agudas aportaciones. Ante este tipo de personajes -me ocurrió lo mismo con Madonna-, lo primero que hago es preguntarme por qué no me gustan, o mejor dicho, por qué no me importan, que ésta es la cuestión. Hay, evidentemente, una cuestión generacional. Yo la última vez -aparte del Boss- que me lo pasé bien en un concierto fue en Madrid, primero con la primera actuación de los Rolling, en el Vicente Calderón -el día de los rayos y truenos-, y luego con Dire Streets… pero mucho menos. Es decir, generacionalmente tuve la suerte y la desgracia -porque eso marca mucho- de asistir a conciertos con Hendrix y Morrison, entre otros. Poco después metió mano el mercado y ya me lo tomé con más calma. Pero spotifyjo mucho con artistas actuales. Otra cosa es que se me fijen en la cabeza. En cuanto a iconos gays… bueno, mi abuela fue Mae West, mi madre Carmen Miranda y mi hermana mayor Marilyn Monroe. Sin embargo, afirmo que todos los peluqueros y esteticiens de mi barrio (al menos) acudieron en tropel al concierto de Lady Gaga en Barcelona.

Gracias, de nuevo.