Y añado (por Mel Gibson)

19 08 2011

A mí me gusta Wagner. Que también le gustara a Hitler no me impide reconocer que Tristán e Isolda es grandiosa. Sin embargo, no me gusta que el Liceo de Barcelona, en su época, se declarara wagneriano, en vez de verdiano. Aparte de un esnobismo lo encuentro elitista y pelín xenófobo.

Y aunque Mel Gibson es un deshecho neocristiano, en El año que vivimos peligrosamente estaba para comérselo.

Las contradicciones nos hacen más interesantes y menos intensos.



El año (en) que vivimos…

6 03 2011

… peligrosamente. Os subo este youtube en el que coinciden una película magnífica, un extraordinario lieder de Richard Strauss, la increíble Linda Hunt y el, por otras razones, generalmente insoportable Mel Gibson. Me he enterado, gracias a un muy completo retrato de este individuo publicado por Vanity Fair, de que el susodicho construyó con su propia pasta una iglesia (¡en Malibú!) en la que se practica el catolicismo tradicional que le inculcó su padre (podríamos decir que Mel fue un niño religiosamente abusaso), con misa en latín, ayuno en viernes y, last but not least, mujeres con la cabeza cubierta. Pensar que tenía aquellos muslazos y aquel trasero de pecado, el muy capuglio…