La huelga

30 06 2010

Resulta curioso que los periódicos muestren tal entusiasmo cuando una huelga fracasa. Y mucho más notable me parece la saña con que condenan las huelgas que triunfan ‘porque son salvajes’, sin especificar claramente que ponerse a cumplir unos servicios mínimos ampliamente multiplicados por la empresa (ilegalmente), la condenaba al fracaso, como se vio el primer día. Una huelga siempre perjudica, en el corto término, a los ciudadanos, que en general son trabajadores; a largo término, la acción de protesta que implica la huelga, si triunfa, ayuda al avance social de esa misma gente. Es así como se han conseguido los derechos que ahora nos arrebatan. Tengo para mí que, dado el estado ruinoso de los medios de comunicación, el tono de las informaciones sobre el paro es una forma de darles un toque a sus propios comités de empresa.

Aquí tenéis un homenaje a Nat King Cole y Audrey Hepburn, unidos por la voz del primero, la imagen de la segunda, y nuestros recuerdos.