En defensa de Penélope

1 03 2011

Penélope Cruz siempre está guapa. Y ahora aparece pletórica. No hay más que mirarles para advertir que el cruce de atractivo, humanidad y talento que se produce entre ella y Javier Bardem da un fruto rato e inocultable: el amor y la felicidad. El resto, envidia. Que este país es muy puñetero y absolutamente casposo para con los triunfadores. Sobre todo si, como en este caso ocurre, no se les puede compadecer y no se doblegan.  ¿Por qué creéis que Belén Esteban tiene tanto predicamento? Porque es un juguete roto y, sobre todo, fácil de romper, grite ella lo que grite. Ahí va un par de fotos.

la pareja

y con otro grande