La publicidad se ha vuelto como la realidad

Cutre. Con el abaratamiento de las cuñas y spots, nos bombardean en radios y televisores (me estoy refiriendo deliberadamente a los aparatos: no tengo ganas de hablar de emisoras) con anuncios a cuál más prosaico. Mi predilecto es el de ese artefacto que sirve para que desaparezcan la verrugas. Me deja hipnotizada. Y me digo que, si resistimos esto, aguantaremos cualquier cosa. Lo dicho: los gobernantes nos indignan, pero entre decreto y decreto salen los anuncios para la incontinencia urinaria, y eso nos seda. Seda artificial, naturalmente.

 

Por |2013-07-03T16:51:05+01:0025/06/2013|Categorías: miscelánea|Etiquetas: |25 Comentarios