La nostalgia es un error

14 08 2010

Lo escribió Simone Signoret y más gente lo suscribieron, lo suscriben, entre ellos, yo. No creo que los tiempos pasados fueran mejores. No me habría gustado nacer cuando no existían la anestesia ni los antibióticos, y mucho menos cuando el Titanic se iba al garete y la gente se enteraba por una sola y primera estación de radio. Me gustan los bares contemporáneos tanto como los antiguos. Mejor dicho, más. En los bares de antaño hacía frío y había gente de mala leche y en algunos tenían escupideras en las esquinas.

Y cuando salías del café -si allí dentro no te lo habías topado, porque iba mucha poli secreta a los bares- te encontrabas con aquel país sórdido, triste, gris, apesadumbrado, cobarde y castrado. No, claramente, con todas sus deficiencias, prefiero este país y estos bares. A mí nadie me ha estafado nada, nadie me ha robado.

Y cuando empecé a escribir, gracias al cielo, no hubo complacencia para mí, sino crítica. De otro modo no lo hubiera logrado. Aunque lo mejor, en todo, es la autocrítica.

Hoy está medio lluvioso en Barcelona y me apetece coger el ordenador e ir a un lugar en donde practicaré la vida y la escritura.

Que tengáis un buen sábado.