Sobre el poder y los medios de comunicación

17 10 2013

El artículo de Suso de Toro:

La crisis que vive España es la crisis del Estado transformado y del sistema político establecido tras el 23-F. Otra cosa es si la sociedad española actual tiene o no capacidad para resolver sus problemas y puede hoy reconstruir un consenso que sea aceptado por una mayoría para un nuevo inicio, pero ése es otro asunto. Siendo tanto la Transición como la actual dos situaciones de crisis del Estado existente, como es lógico son muy distintas una de la otra, pero compararlas ayuda a ver lo que estamos viviendo.

Es muy distinta, por ejemplo, la situación de la prensa y su papel.

El resto, muy interesante, en El Diario.



Lo de Suso de Toro

26 09 2013

Muy recomendable. Empieza así:

La dimensión de la crisis de España es tan real y profunda que paradójicamente hace que se esté aguantando lo inaguantable y se sostenga lo insostenible. Los parámetros de la realidad española han cambiado tanto, la situación social y nacional es tan lastimosa, que hace tres años todas las cabeceras de prensa de Madrid pedían la dimisión de Zapatero y ahora no la piden de Rajoy. ¿Obraban bien, de buena fe y con fundamento entonces o es ahora cuando lo hacen? ¿Merecía aquello Zapatero entonces y merece esto Rajoy ahora? Me parece que la ciudadanía debería reparar en ello, pues es motivo para reflexionar sobre el papel de los medios en la sociedad española y también sobre tantas alegrías o irresponsabilidades que nos han traído hasta aquí.

 Lo que sigue es imprescindible: en El Diario.


Lo de Suso de Toro

31 07 2013

Nadie esperó a que las autoridades diesen la orden de actuar, fue la pura energía del arranque de los vecinos y de las personas que estaban en la primera línea de los servicios de emergencia lo que puso todo a andar. Le siguieron los sectores profesionales sin esperar a ser llamados, sanitarios, psicólogos, bomberos que suspendieron la huelga que mantenían…No fue el estado quien echó mano de sus recursos sino los vecinos y las personas concretas quienes se volcaron por delante de los responsables políticos.

Una ciudad, su entorno y un país entero estaban dispuestos a ofrecer sus brazos para ayudar o para donar sangre. Eso ocurrió al nivel de la gente. Por otra parte, en días posteriores hemos conocido hasta que punto falló el nivel de los responsables políticos y el disparate y la irresponsabilidad de algunas decisiones. Como ocurre siempre en Galicia, una vez más la gente respondió y las autoridades no”.

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