Un Papa en London

17 09 2010

dos cabezas, dos iglesias, dos sombreros

Tengo la impresión de que el Señor de los Puentes -pontífice- ha pegado un resbalón de tomo y lomo yendo a Inglaterra a pasear las sayas, dado que allí no le hacen puñetero caso ni a la cabeza de su propia Iglesia Anglicana, Isabelita la Sombreros. Ha ido, el hombre, aprovechando el tirón de la serie Los Tudor, a visitar el lugar en donde está enterrado el fanático Tomás Moro. Le falta el canto de un euro, al lémur del Vaticano, para exigir que Enrique VIII le pida perdón por haberse casado con Ana Bolena, dando origen -sangrías aparte, que las hubo en todos los bandos- a la modernidad y el poderío del hoy Reino Unido, dicho sea de paso, mientras la España imperial de Felipe II se hundía en el oscurantismo y la sumisión a Roma.