Estos días

9 11 2011

No os frecuento como debería, a causa del trabajo que se me ha acumulado. Acabo de enviar, por fin, un reportaje para el nuevo suplemento de los sábados, y ahora voy a ponerme a hacer la columna. Luego me prepararé la charla sobre “Divas de Verdi” que daré mañana a las 19.30 en la Universidad de Deusto, dentro del seminario que dirige el especialista musical Juan Ángel Vela del Campo. A mí lo de hablar en una Universidad siempre me impresiona, debe de ser porque no tengo ni la primeria. Pero en fin: sigo aquí, deliberadamente apartada de las noticias para que no se me corte el voto en seco.

Cuidaos mucho.

Pdta. Tanto trajín me ha impedido darme de baja de Movistar, lo haré cuando vuelva, antes de que las fotos de Egipto envejezcan. ¡A Bilbao me llevo la Leica!



El calor de la amistad

5 11 2011

Hoy tengo planes para adelantar trabajos que debo entregar, y una charla que daré el jueves en la Universidad de Deusto, sobre divas de Verdi. Jo, no sé cómo puedo meterme en tantos líos. Pero si adelanto hoy, pronto podré ponerme de nuevo con la novela, que es de lo que tengo más ganas, ya con un par de nuevos capítulos pensados, para que no me entre el bloqueo tonto.

No sé si os conté que, hace un par de días, los amigos Jesús y Elisenda (Fotogramas de ayer, de hoy y de siempre), más su hijo Toni (Fotogramas de hoy y de mañana), más Jaume Figueres (¡El Cine!), más mismamente yo, nos reunimos en torno a la mesa de los primeros para disfrutar de la amistad, la buena comida y la calidez del reencuentro después de algunas semanas durante las cuales cada cual ha estado liado con sus asuntos. Hice fotos, ¡con mi nueva Leica!, que creo que reflejan el espíritu de cariño que reinó durante la comida. Los Ulled-Nadal reciben mucho mejor que nadie que he conocido, sin coñas, y las delicias culinaria de ella -siempre le digo que tendría que escribir libros de cocina- se ven complementadas por los detalles de su marido, Jesús, a quien yo siempre llamo “el último gentleman”, y que tiene un sentido del humor muy serio y disparatado. Toni también estaba al quite, atento a la tieta y el tiet. Nos faltaba Chus, el otro hijo, que vive en Madrid, pero pensamos en él. Desde estas fotos, cuarenta años de amistad os contemplan. Me sentí feliz. Muy. Y afortunada.

 

Llega Jaume, acompañado por Jesús

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aquí tenéis a Muck, el último de una dinastía de amigos de cuatro patas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Elisenda, anfitriona

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Jaume y Eli

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡A la mesa!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Detalle de frutero

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ahora es Toni quien echa la picture

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Jesús y yo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Eli y Jaume

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Eli, orgullosa de sus butifarras con ratatouille

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Primer plano de las butis

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dulce de membrillo casero

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Más tarta de bizcocho y panellets

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡Y compota de manzanas! Todo del huerto

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Marido y mujer

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



Y añado (por Mel Gibson)

19 08 2011

A mí me gusta Wagner. Que también le gustara a Hitler no me impide reconocer que Tristán e Isolda es grandiosa. Sin embargo, no me gusta que el Liceo de Barcelona, en su época, se declarara wagneriano, en vez de verdiano. Aparte de un esnobismo lo encuentro elitista y pelín xenófobo.

Y aunque Mel Gibson es un deshecho neocristiano, en El año que vivimos peligrosamente estaba para comérselo.

Las contradicciones nos hacen más interesantes y menos intensos.